El Ejecutivo de Pedro Sánchez y el Partido Popular situaron el retorno con sus familias en el país alauí como el objetivo principal tras el colapso de los recursos de acogida en la ciudad autónoma, en consonancia con la voluntad expresada por Rabat.
CEUTA.— Tras semanas de intensa presión migratoria en Ceuta, donde la llegada de migrantes ha saturado los servicios locales de acogida con más de 1.300 menores no acompañados tutelados, el Gobierno de España y el Partido Popular han convergido en una posición común: la prioridad absoluta debe ser el retorno de los menores con sus familias a Marruecos, garantizando los cauces legales y la protección de sus derechos.
Esta postura coincide con el pronunciamiento de las autoridades marroquíes, que han trasladado su disposición a abordar la repatriación de los menores que cruzaron la frontera en las últimas semanas.
Giro en las negociaciones y convergencia política
Durante los días previos, el debate político se había centrado en el reparto interterritorial de los menores entre las comunidades autónomas para aliviar la sobrecarga de Ceuta. Sin embargo, las declaraciones vertidas desde el Ejecutivo y el principal partido de la oposición marcan un punto de inflexión.
- Posición del Ejecutivo: Ministerios como Exteriores, Política Territorial y Justicia han subrayado que la primera opción que contempla la legislación y los acuerdos bilaterales vigentes es el reagrupamiento familiar en el país de origen. Fuentes gubernamentales señalan que la diplomacia alauita y la española trabajan para agilizar un proceso que garantice la protección del menor.
- Demanda del PP: Los populares y los gobiernos autonómicos han insistido en que, antes de imponer cuotas de reparto por la Península, es imprescindible agotar las vías del retorno familiar a través de los servicios sociales de Marruecos, exigiendo al Gobierno central que active formalmente los convenios bilaterales firmados con Rabat.
El procedimiento legal y la situación en Ceuta
A pesar de la coincidencia política, el procedimiento de repatriación de menores no acompañados no es inmediato y está sujeto a estrictos controles jurídicos:
- Filiación y evaluación individualizada: Cada expediente requiere la intervención de la Fiscalía de Menores y el informe favorable de las autoridades de protección de la infancia.
- Evaluación en origen: Debe determinarse que el retorno al entorno familiar o a los servicios de protección marroquíes no supone un riesgo para la integridad del menor.
- Traslados a la Península: Para aquellos menores cuyo retorno no sea viable o demore de forma prolongada, se mantendrán las vías de traslado y reparto solidario hacia otras comunidades autónomas con el fin de descongestionar los centros de la ciudad autónoma.

















