La crisis en Oriente Próximo escala a niveles críticos. En las últimas horas, un segundo avión de combate estadounidense se ha estrellado en aguas del golfo Pérsico, sumándose al derribo de otra aeronave por parte de fuerzas iraníes ocurrido este mismo viernes.
Operativos de rescate y aviadores capturados
A pesar de la pérdida de los aparatos, las labores de búsqueda han dado resultados parciales:
- Segundo caza: El piloto ha sido rescatado con vida tras el siniestro.
- Primer avión (derribado): Se ha logrado rescatar a uno de los dos militares que viajaban a bordo.
- Recompensa: El régimen de Teherán ha intensificado la provocación al ofrecer públicamente una recompensa por la captura de los tripulantes estadounidenses.
Bloqueo diplomático y rechazo al alto el fuego
La vía del diálogo parece haber colapsado. Según informaciones de la agencia Fars, Irán ha rechazado de forma tajante una propuesta de cese de hostilidades de 48 horas planteada por Washington.
Las autoridades iraníes han calificado las demandas de Estados Unidos como «inaceptables» y se niegan a participar en la reunión prevista en Islamabad. Con la diplomacia en punto muerto, el conflicto amenaza con desbordarse hacia un enfrentamiento regional de gran escala.
Incursión terrestre en Líbano
De forma paralela al conflicto aéreo, la situación en el frente terrestre ha dado un giro drástico:
- Despliegue israelí: El ejército de Israel ha iniciado la ocupación y desalojo de poblaciones en el sur de Líbano.
- Objetivo: Las tropas se están posicionando en una franja de unos 10 kilómetros desde la frontera, al sur del río Litani.
- Justificación: Según el mando militar israelí, la operación busca neutralizar la amenaza de los cohetes lanzados por la milicia Hezbolá contra el norte de su territorio.
Situación actual: La combinación de incidentes aéreos en el Golfo y la invasión terrestre en Líbano sitúa al mundo ante el momento más volátil de la región en décadas.



















