En el marco de su gira institucional por Estados Unidos, la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, ha cerrado filas con el expresidente Donald Trump y sus recientes maniobras internacionales. Durante una intervención en Nueva York este lunes, Ayuso defendió la política de «mano dura» y acción directa frente a regímenes autoritarios y grupos terroristas, lanzando una dura crítica a la «pasividad» de otros líderes internacionales.
Una defensa de la intervención frente a la inacción
La mandataria madrileña fue contundente al justificar los movimientos estratégicos de Trump en escenarios de alta tensión geopolítica. Según Ayuso, la política de hechos consumados es, en ocasiones, la única vía para desbloquear crisis humanitarias y políticas enquistadas.
«Si nadie hiciera nada, si no se tomaran decisiones valientes, seguiría habiendo presos políticos en Venezuela o personas secuestradas en los túneles de Hamás», afirmó la presidenta, estableciendo un paralelismo entre la situación en el país latinoamericano y el conflicto en Oriente Próximo.
Críticas al Gobierno de España
Ayuso no desaprovechó la oportunidad para trasladar el debate a la política nacional, cargando contra el Ejecutivo de Pedro Sánchez. La presidenta regional lamentó lo que considera una «falta de fiabilidad» de España como socio internacional, acusando al Gobierno de dar la espalda a naciones aliadas y de mantener una postura ambigua frente a dictaduras y desafíos terroristas.
«No puede ser que no se pueda confiar en España porque le damos la espalda a naciones enteras», señaló, advirtiendo que esta deriva diplomática «pasará factura» a la relevancia y los intereses económicos del país en el exterior.
Agenda económica y el 250º aniversario de EE. UU.
Más allá de las declaraciones políticas, Ayuso aprovechó su estancia en la Gran Manzana para anunciar que la Comunidad de Madrid liderará una serie de actos conmemorativos por el 250º aniversario de la independencia de los Estados Unidos, que se celebrará el 4 de julio de 2026.
Su agenda en Nueva York incluye reuniones de alto nivel con fondos de inversión como Apollo Global Management y el gigante tecnológico PayPal, con el objetivo de atraer capital a la región y consolidar a Madrid como el principal «hub» de negocios en el sur de Europa.




















