El Partido Popular es actualmente la única formación con representación parlamentaria en España que carece de un protocolo interno específico contra el acoso, según confirman diversas fuentes tanto de la propia organización como del ámbito municipal de Móstoles. Esta carencia ha salido a la luz tras la denuncia presentada por una concejala de este municipio madrileño, quien solicitó formalmente la apertura de un expediente interno por presuntas situaciones de acoso dentro del partido.
De acuerdo con la versión trasladada por la edil, desde la dirección del PP se le comunicó que no era posible iniciar ningún procedimiento disciplinario, argumentando que ella no mantiene una relación laboral con la formación, sino que ostenta un cargo público electo. Esta justificación ha suscitado críticas en distintos ámbitos políticos y sociales, al evidenciar que la ausencia de un protocolo formal deja sin cobertura interna tanto a cargos orgánicos como a representantes institucionales.
En contraste, otras fuerzas políticas con presencia parlamentaria en España sí disponen de protocolos antiacoso que contemplan mecanismos de actuación ante denuncias formuladas por personal laboral, cargos públicos y militantes. En el caso del PP, la inexistencia de un procedimiento específico ha servido de base, según la propia formación, para no abrir expediente alguno en el asunto relacionado con Móstoles.
Fuentes internas del partido señalan que existen canales genéricos para abordar conflictos internos o conductas inapropiadas, si bien reconocen que no cuentan con un documento formal equiparable a los protocolos antiacoso vigentes en otras organizaciones políticas. Por el momento, la dirección nacional del PP no ha anunciado la puesta en marcha de un protocolo de estas características ni ha avanzado plazos para su eventual elaboración.
El caso ha reabierto el debate sobre la necesidad de que los partidos políticos dispongan de herramientas internas claras, transparentes y homologables para prevenir, investigar y sancionar situaciones de acoso, especialmente en organizaciones con una amplia implantación institucional. Mientras tanto, la concejala de Móstoles ha reiterado su intención de seguir denunciando los hechos por las vías que considere oportunas.




















