La ciudad autónoma encara el Sábado de Gloria con un ambiente plenamente primaveral, cielos despejados y vientos flojos de levante que invitan a disfrutar del último tramo de la Semana Santa.
Ceuta amanece este sábado, 4 de abril, bajo la influencia de una potente estabilidad atmosférica que sigue dominando el área del Estrecho. Según los datos facilitados por la Agencia Estatal de Meteorología (AEMET), la jornada de hoy será un calco de los días previos, consolidando una semana de tiempo excepcional para residentes y visitantes.
En el apartado de temperaturas, los termómetros se moverán en valores muy confortables. Las máximas alcanzarán los 21 grados en las horas centrales del día, mientras que las mínimas se mantendrán estables en torno a los 14 grados. Esta escasa oscilación térmica, sumada a la ausencia de humedad excesiva, garantiza un ambiente muy agradable tanto a pleno sol como a la sombra.
El levante marca el ritmo del Sábado de Gloria
El viento de componente este (levante) seguirá siendo el protagonista meteorológico, aunque soplará con intensidad floja. No se esperan rachas que puedan alterar la tranquilidad en el litoral ni dificultar las comunicaciones marítimas, que operarán con total normalidad durante toda la jornada.
En cuanto al estado del cielo, el sol brillará con fuerza desde primera hora de la mañana. Si bien podrían aparecer algunas nubes altas de forma ocasional durante la tarde, estas no tendrán importancia ni riesgo de dejar precipitaciones, manteniendo el índice de radiación ultravioleta en niveles moderados.
Tendencia para el Domingo de Resurrección
De cara a mañana, domingo 5 de abril, la previsión apunta a un cierre de la Semana Santa de 2026 por todo lo alto. La dorsal subtropical terminará de imponerse, lo que podría elevar ligeramente las temperaturas máximas hasta rozar los 22 o 23 grados en las zonas más resguardadas del viento.
El levante continuará soplando de forma suave, despidiendo así una festividad marcada por la ausencia de nubes y el predominio de las altas presiones, en claro contraste con la inestabilidad que ha afectado a otras regiones del norte peninsular.
















