Un nuevo movimiento interno en el Partido Popular de la Comunidad de Madrid ha comenzado a generar fricciones en el núcleo duro de la formación. Bajo el apelativo de ‘Los Pancetas’, un grupo de dirigentes cercanos a Carlos Díaz Pache, actual portavoz en la Asamblea de Madrid, ha ganado peso de forma exponencial, marcando una división con el sector que hasta ahora lideraba de forma indiscutible Alfonso Serrano.
Esta reconfiguración de fuerzas en el entorno de Isabel Díaz Ayuso supone un giro inesperado en la estructura de poder de la Puerta del Sol, donde la jerarquía parecía inamovible.
El ascenso de Díaz Pache frente a Alfonso Serrano
La noticia ha saltado al conocerse que Díaz Pache ha logrado una maniobra política interna de calado: colocar a sus cuadros de confianza en puestos estratégicos, desplazando la influencia del secretario general del PP madrileño, Alfonso Serrano.
- Pérdida de hegemonía: Serrano, considerado hasta la fecha el «todopoderoso» estratega y mano derecha de la presidenta, ve cómo su círculo de influencia se ve amenazado por este nuevo clan.
- El avance de los afines: Los cargos cercanos a Díaz Pache están logrando situarse por delante de la línea marcada por Serrano en la toma de decisiones y en la estructura de la Asamblea.
Una división en el ala dura
Lo que en principio podría parecer una reorganización técnica está siendo interpretado como una fractura en el ala más ideológica del partido. ‘Los Pancetas’ no solo buscan poder organizativo, sino que representan una corriente propia dentro del ayusismo que empieza a diferenciarse del estilo de gestión de la etapa anterior.
Esta pugna interna divide a los cuadros medios y altos del partido en Madrid, que observan con cautela cómo los equilibrios de fidelidad están cambiando. La capacidad de Díaz Pache para promocionar a sus afines sugiere que cuenta con el beneplácito, o al menos la permisividad, de la propia presidenta para oxigenar su entorno más cercano.
El origen de la tensión
Aunque el término ‘Los Pancetas’ ha surgido en los pasillos de la política madrileña, la tensión subyacente responde a una lucha por el control del relato y de la estructura territorial de cara a los próximos ciclos electorales. La consolidación de este grupo supone un desafío directo a la estructura tradicional que Serrano había cimentado durante los últimos años.
Contexto clave: El éxito de Díaz Pache en la Asamblea de Madrid ha sido el trampolín necesario para que este nuevo círculo de influencia pase de la periferia al epicentro de las decisiones del PP madrileño.

















