Este martes, el Consejo de Ministros aprobará la declaración de zona afectada gravemente por protección civil —conocida como zona de emergencia catastrófica— para todos los municipios dañados por el reciente temporal.
La medida supone el primer paso administrativo para activar los procedimientos de apoyo, ya que las ayudas concretas se definirán tras la evaluación completa de los daños ocasionados por las borrascas.
Andalucía y Extremadura concentran las afecciones más severas, mientras que Castilla y León y Castilla-La Mancha han registrado impactos de menor entidad. En Andalucía, la Sierra de Grazalema (Cádiz) ha sido una de las áreas más castigadas, con desalojos masivos de miles de personas a causa de las intensas lluvias. También se han producido crecidas fluviales en provincias como Córdoba, Sevilla y Málaga.
En Extremadura, localidades como Coria (Cáceres) y Jerez de los Caballeros (Badajoz) han sufrido inundaciones y evacuaciones debido al aumento del caudal de los ríos Alagón y Ardila.
Desde principios de febrero, varias borrascas procedentes del Atlántico han provocado daños significativos en España, con la evacuación de cerca de 11.000 personas en Andalucía y el cierre de más de 150 carreteras.
Durante su visita a Huétor Tájar (Granada) para evaluar los daños, el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, aseguró que el Ejecutivo activará los mecanismos necesarios para cuantificar los perjuicios y poner en marcha las tareas de recuperación y reconstrucción, con el apoyo coordinado de todas las administraciones y sectores implicados.


















