Etiopía ha puesto en marcha la construcción del Aeropuerto Internacional de Bishoftu (BIA), un megaproyecto valorado en 12 500 millones de dólares que, una vez terminado en 2030, se convertirá en el aeropuerto más grande de África, con capacidad para millones de pasajeros y una infraestructura pensada para transformar la aviación en el continente.
Este ambicioso proyecto se desarrolla en Bishoftu, una localidad situada aproximadamente 45 km al sureste de Addis Abeba, y representa una de las inversiones en infraestructura más importantes de la historia africana. El nuevo aeropuerto ha sido diseñado para descongestionar el actual Aeropuerto Internacional de Bole, al que se le prevé alcanzar su capacidad límite en los próximos años.
La obra —promovida por Ethiopian Airlines con apoyo del Gobierno etíope y financiada también por entidades como el Banco Africano de Desarrollo— contempla la construcción de cuatro pistas de aterrizaje y espacio para parking de hasta 270 aeronaves, lo que permitirá gestionar tanto vuelos comerciales como operaciones de carga con un nivel sin precedentes en el continente.
En su primera fase, que se espera esté terminada para 2030, el aeropuerto podrá atender alrededor de 60 millones de pasajeros al año, mientras que la expansión posterior permitirá elevar esa cifra hasta los 110 millones, convirtiéndose en una infraestructura de referencia global en términos de tamaño y tráfico.
El proyecto, además de su impacto en el transporte aéreo, se presenta como un catalizador para el desarrollo económico, generando empleo directo e indirecto, impulsando el turismo y consolidando a Etiopía como un centro estratégico de conexiones entre África, Europa, Asia y América.
Sin embargo, la magnitud del desafío no es menor: coordinar obras de tal envergadura exige no solo financiamiento robusto —con préstamos internacionales e interés de inversores de Oriente Medio, Europa, China y Estados Unidos— sino también una gestión que integre aspectos sociales, ambientales y logísticos en una región con creciente demanda de conectividad.
La puesta en marcha de este aeropuerto llega en medio de un contexto más amplio de fortalecimiento de la infraestructura africana, orientada a aumentar la integración comercial bajo acuerdos como el Área Continental de Libre Comercio Africana (AfCFTA) y promover la competitividad continental en cadenas globales de valor.
Puntos clave del megaproyecto
- El Aeropuerto Internacional de Bishoftu será, una vez terminado en 2030, el más grande de África.
- El proyecto ha sido valorado en unos 12 500 millones de dólares.
- Se ubica a 45 km al sureste de Addis Abeba (Etiopía).
- Contempla cuatro pistas y espacio para 270 aeronaves en total.
- Inicialmente podrá atender 60 millones de pasajeros anuales, ampliable a 110 millones.
- Se proyecta como un hub estratégico para conectar África con el mundo.
La construcción del aeropuerto más grande de África representa no solo un hito en infraestructura aeroportuaria, sino también una apuesta por fortalecer la conectividad, el comercio y el desarrollo regional. Con una inversión millonaria, respaldo internacional y una ambiciosa proyección de tráfico, este proyecto sitúa a Etiopía en el centro de la nueva era de la aviación africana y abre nuevas oportunidades para el continente en un mundo cada vez más interconectado.

















