La fractura en la cúpula del fútbol mundial se profundiza. En un durísimo comunicado conjunto emitido este lunes, los dirigentes de la UEFA (Aleksander Ceferin), la Concacaf (Víctor Montagliani) y la Confederación Asiática de Fútbol (Salman Bin Ibrahim Al Khalifa) han respondido firmemente al mensaje emitido por la FIFA el pasado sábado. Los tres organismos denuncian una severa crisis de gobernanza bajo el mandato de Gianni Infantino tras su intención de vender parte de la Copa del Mundo a inversores privados.
«Un fallo de juicio, no de comunicación»
Frente al argumento de la FIFA de que la polémica obedeció a un simple problema de comunicación, las tres confederaciones sostienen que se trató de un intento deliberado por limitar el escrutinio de las 211 Asociaciones Miembro mediante un calendario acelerado:
- Inviolabilidad de la Copa del Mundo: Califican de «error inherentemente grave» el intento de comercializar participaciones del Mundial, considerando que representa una violación fundamental de la confianza institucional.
- Respeto a los acuerdos colectivos: Aclaran que no buscan revertir decisiones democráticas previas —como la ampliación de competiciones o las sedes de los Mundiales 2030 y 2034—, sino proteger la ética y la transparencia en la gestión.
Exigencia de una investigación independiente
Las tres organizaciones rechazan frontalmente que la propia FIFA coordine el informe de revisión interna prometido a su Consejo:
- Auditoría externa: Exigen que cualquier investigación sobre lo sucedido sea realizada por una entidad totalmente independiente, apartando por completo al personal y a la administración de la FIFA.
- Preservación de pruebas: Instan a la custodia formal de todos los documentos y registros vinculados a las negociaciones.
- Opacidad en la gestión: Denuncian que en reuniones clave, como la recientemente celebrada en Marruecos, solo participó un funcionario electo junto a personal ejecutivo contratado, excluyendo al Comité directivo y a las asociaciones miembros.


















