El retorno de Isco Alarcón supone la mejor noticia de la pretemporada para el Real Betis y Manuel Pellegrini. Tras un curso anterior condicionado por las molestias físicas, el enganche malagueño sigue sumando rodaje en la medular bética, aunque el cuerpo técnico ya ha diseñado una estrategia orientada a gestionar sus minutos y minimizar el desgaste a lo largo del curso.
Buenas sensaciones y protagonismo táctico ante el Bournemouth
En el reciente test de preparación frente al Bournemouth (2-2), Isco disputó 45 minutos de alto nivel en un contexto exigente tras las expulsiones registradas antes del descanso:
- Eje del juego ofensivo: Asumió el timón de la creación repartiendo espacios junto a Pablo Fornals y con Bouaré guardando las espaldas en la medular.
- Incisión en ataque: Estuvo a punto de marcar con un disparo al poste en la jugada que propició el gol del empate anotado por Cucho Hernández, dejando destellos de su calidad técnica en la salida de balón.
Gestión de cargas y alternativas en la medular
Pese a ser el faro futbolístico del equipo, las molestias sufridas al cierre de la pasada campaña obligan a Pellegrini a dosificar la presencia del de Benalmádena. Para mantener la fluidez en el centro del campo durante las rotaciones, el técnico chileno cuenta con varias bazas:
- Rendimiento de las variantes: La movilidad de Álvaro Fidalgo y la pegada de Pablo Fornals garantizan alternativas de garantías cuando Isco descanse.
- Nombres propios en el mercado: El Betis sigue pendiente de la evolución de Giovani Lo Celso para recuperar su mejor versión, mientras mantiene en el horizonte la opción de Dani Ceballos para reforzar la creación verdiblanca.














