La creciente tensión política en torno a la organización del Mundial 2030 ha reabierto el debate sobre la presencia de Marruecos en la candidatura conjunta con España y Portugal. Sin embargo, desde el punto de vista jurídico-deportivo, España no puede excluir unilateralmente al país norteafricano ni modificar por sí sola la estructura de la candidatura aprobada por la FIFA.
La polémica ha aumentado tras la crisis migratoria registrada en Ceuta y después de las informaciones que apuntaban a un supuesto ofrecimiento para que Marruecos acogiera la final del torneo, algo que la propia FIFA ha negado.
Partidos como Vox, Podemos y Sumar han reclamado revisar el papel de Marruecos en la organización del campeonato, pero cualquier cambio tendría que pasar necesariamente por los órganos de gobierno de la FIFA.
Por qué España no puede excluir directamente a Marruecos
El jurista Adrián Botella explica que la razón se encuentra en el marco normativo de la FIFA.
La organización de una Copa del Mundo no depende únicamente de acuerdos políticos entre gobiernos. Las candidaturas deben cumplir el Reglamento de Candidaturas, recibir el visto bueno del Consejo de la FIFA y ser finalmente aprobadas por el Congreso de la FIFA.
En el caso de 2030, la candidatura aceptada fue la formada conjuntamente por España, Portugal y Marruecos, además de los partidos conmemorativos previstos en Uruguay, Argentina y Paraguay.
Esto significa que la propuesta fue aceptada como una candidatura única y que las federaciones implicadas quedaron vinculadas a ese proyecto.
La candidatura funciona como un bloque conjunto
Según Botella, España y Portugal no pueden decidir de forma bilateral que Marruecos deje de formar parte del Mundial.
La designación de las sedes fue adoptada dentro de la estructura normativa de la FIFA, por lo que cualquier modificación tendría que ser evaluada por el propio organismo internacional.
En otras palabras, aunque el Gobierno español o la Real Federación Española de Fútbol quisieran impulsar un cambio, necesitarían que la FIFA aceptara revisar la decisión.
Qué puede hacer España ante la FIFA
España sí podría presentar una solicitud formal ante el Consejo de la FIFA para que se reconsidere la participación de Marruecos.
Para ello tendría que argumentar razones suficientemente graves, como problemas de seguridad, riesgos para el desarrollo del campeonato o circunstancias extraordinarias que pudieran afectar a jugadores, árbitros, aficionados o infraestructuras.
La FIFA tendría entonces que analizar la documentación y decidir si existen motivos para revisar el reparto de sedes.
La FIFA no está obligada a reabrir el proceso
La presentación de una solicitud no implica que el organismo vaya a modificar automáticamente la candidatura.
Según el jurista, la FIFA tendría que apreciar que el riesgo alegado es real, grave y suficientemente acreditado.
En ese escenario, el organismo podría adoptar distintas medidas, como cambiar partidos de sede, redistribuir encuentros o, en situaciones excepcionales, revisar temporalmente la participación de alguno de los países organizadores.
La exclusión completa de Marruecos sería, por tanto, una decisión de la FIFA y no de España.
España tampoco puede romper unilateralmente la candidatura
Otra posibilidad que se ha planteado en el debate político es que España abandone el proyecto conjunto.
Sin embargo, Botella sostiene que tampoco sería una decisión sencilla, dado que la candidatura ya ha sido aprobada dentro del marco reglamentario de la FIFA.
Cualquier ruptura tendría consecuencias deportivas, organizativas y jurídicas, y debería ser negociada con el organismo internacional y con las federaciones implicadas.
La crisis de Ceuta aumenta la presión política
Las reclamaciones para revisar la candidatura han crecido después de los acontecimientos registrados recientemente en Ceuta.
Vox, Podemos y Sumar han cuestionado la conveniencia de mantener la organización conjunta con Marruecos, aunque sus argumentos y posiciones políticas son diferentes.
La discusión también se ha extendido a la sede de la final, un asunto sobre el que la FIFA sostiene que todavía no existe una decisión definitiva.
La decisión final siempre estaría en manos de la FIFA
El punto clave es que España no dispone de una vía directa para expulsar a Marruecos del Mundial 2030.
Puede solicitar una revisión, presentar argumentos relacionados con seguridad o pedir cambios en la distribución de partidos, pero la última palabra corresponde a la FIFA.
Por tanto, cualquier modificación de la candidatura conjunta tendría que producirse dentro de los procedimientos internos del organismo y no mediante una decisión unilateral del Gobierno español.

















