- El ministro de Política Territorial se cita con el presidente de la ciudad autónoma ante el temor a nuevos llamamientos masivos en redes sociales y con miles de migrantes sin retornar.
- La Asociación Unificada de Guardias Civiles denuncia que suspender las vacaciones a los agentes «no suma un solo efectivo y solo exprime a personal desbordado».
- El excomisario europeo Thierry Breton califica las entradas masivas de «operación coordinada», mientras el Ejecutivo rectifica a Torres y mantiene en 72.000 la cifra de entradas registradas.
La presión política y social en Ceuta alcanza cotas inéditas tras las entradas masivas de finales de julio. Ante la proliferación de nuevas convocatorias en redes sociales que amenazan con repetir el episodio y con miles de personas deambulando aún por la ciudad autónoma, el ministro de Política Territorial, Ángel Víctor Torres, ha mantenido este lunes una reunión de urgencia con el presidente ceutí, Juan Jesús Vivas, para abordar el plan de respuesta institucional.
«Exprimen a los ya desbordados»: la AUGC estalla contra Interior
La gestión del Ministerio del Interior ha desatado un profundo malestar entre las Fuerzas de Seguridad. La Asociación Unificada de Guardias Civiles (AUGC) ha denunciado con dureza la orden firmada por el director adjunto operativo, Manuel Llamas, que cancela «hasta nueva orden» todos los permisos y licencias del personal destinado en Ceuta y Melilla.
Desde la AUGC critican que la medida «no incorpora un solo efectivo adicional», sino que «se limita a exprimir la disponibilidad de los que ya estaban desbordados». La orden oficial justifica esta restricción extraordinaria en el «incremento de la presión migratoria irregular» para garantizar la seguridad ciudadana y la custodia de la frontera exterior de la Unión Europea.
¿Crisis migratoria o «ataque híbrido»?
El trasfondo de la crisis ha tomado además una vertiente diplomática e internacional. El excomisario europeo de Mercado Interior, Thierry Breton, ha asegurado en una entrevista concedida al diario belga Le Soir que lo sucedido en Ceuta «cumple todos los requisitos de un ataque híbrido».
«Ceuta no es una crisis migratoria. Es una operación. La movilización de decenas de miles de personas no surge de la nada; es una acción coordinada que combina elementos informativos y migratorios para debilitar a un adversario», sostuvo Breton, instando a Bruselas a investigar el origen de las convocatorias digitales a través de la normativa comunitaria de servicios digitales.
Matización del Gobierno y consenso insólito en el Congreso
En el plano institucional, el Ejecutivo central se ha visto obligado a matizar unas declaraciones del ministro Torres en las que aludió a 80.000 llegadas. Fuentes gubernamentales aclararon a Efe que la cifra oficial de personas que accedieron irregularmente los días 30 y 31 de julio se mantiene en 72.000, explicando que el ministro buscaba enfatizar la magnitud del impacto al comparar el flujo migratorio con el censo total de la ciudad (unas 80.000 personas).
Por otro lado, la gravedad de la situación ha provocado un movimiento inédito en las Cortes Generales: Vox ha anunciado que votará a favor de una Proposición No de Ley (PNL) de Sumar para exigir la exclusión de Marruecos de la organización del Mundial 2030. El texto redactado por Sumar señala que «mientras persistan dudas tan graves sobre el uso político de vidas humanas, Marruecos no puede obtener el prestigio ni los beneficios económicos de una cita mundialista».
















