Promovida por la joven Ana Villegas, la iniciativa reúne ya a cerca de 300 personas para salir a caminar acompañadas durante las primeras y últimas horas del día.
CEUTA.– La habitual rutina de salir a pasear o hacer deporte por el litoral y el centro de Ceuta se ha visto alterada para numerosas residentes. Ante la creciente percepción de inseguridad derivada de la presencia de personas en situación de calle tras los acontecimientos del pasado mes de julio, un grupo de mujeres ha decidido autoorganizarse para salir a caminar acompañadas y reducir situaciones de riesgo.
La iniciativa, liderada por la joven ceutí Ana Villegas, comenzó orientada a las mujeres al identificarlas como el colectivo más vulnerable frente a los robos, agresiones y abusos denunciados en las últimas semanas. Con el paso de los días, la propuesta ha sumado adeptos hasta alcanzar cerca de 300 participantes, incluyendo también a hombres que se han unido a las caminatas grupales.
Organización diaria y turnos de caminata
El grupo gestiona sus salidas mediante listas diarias organizadas a través de mensajería para fijar los puntos de encuentro. Los paseos se concentran a primera hora de la mañana —sobre las 7:30 horas— y a última hora de la tarde, coincidiendo tanto con los horarios de menor temperatura como con los momentos detectados de mayor riesgo a nivel de seguridad.
“Está guay sentirte acompañado y unido”, explica Villegas, quien señala que, aunque ella no ha sufrido percances directos, la “incertidumbre” y el temor a posibles reacciones violentas han impulsado a la comunidad a buscar respuestas colectivas. La promotora apunta al estado de vulnerabilidad de quienes permanecen en la vía pública sin asistencia social suficiente como un factor clave en el deterioro de la convivencia.
Talleres de defensa personal
Como medida complementaria, varios miembros del grupo han comenzado a realizar un curso intensivo de defensa personal. La formación se centra en pautas prácticas de actuación inmediata y maniobras de zafado ante situaciones de riesgo, agresiones directas o amenazas con armas blancas, con el objetivo de dotar a los asistentes de herramientas de reacción rápida para proteger su integridad física en la vía pública.












