El centro habilitado por el Gobierno Central en Loma Colmenar ha comenzado a recibir a sus primeros ocupantes, mientras un nutrido grupo de personas migrantes aguarda apelotonado en la entrada a la espera de poder acceder al recinto, donde ya pernoctó un primer grupo durante la noche de ayer.
Según ha explicado el presidente de la asociación de vecinos de la barriada, Rafael García, el proceso de entrada se está realizando de manera paulatina y en grupos reducidos de siete personas. Sin embargo, la gestión del acceso ha generado malestar entre los residentes de la zona.
García ha manifestado su queja pública debido a que las primeras personas en ingresar han sido migrantes procedentes de la playa de El Trampolín, en lugar de aquellos que permanecen deambulando por el barrio desde la entrada masiva registrada el pasado día 30. «Nos prometieron que sería para ellos» declaró el representante vecinal, haciendo referencia al compromiso inicial sobre la prioridad de atención a las personas afincadas temporalmente en la barriada.
La disconformidad vecinal motivó la organización de una protesta durante la jornada de ayer por parte de los residentes de las zonas adyacentes, quienes exigen que se atienda con prioridad a los migrantes que permanecen en el entorno del barrio. «Estos son los nuestros, pero también han venido otros por el efecto llamada, se ha corrido la voz», concluyó García al detallar la saturación y la llegada ininterrumpida de personas a las inmediaciones del recinto.












