El joven meteorólogo señala un riesgo mayor de precipitaciones tras las altas temperaturas estivales, en una recta final de agosto marcada por la inestabilidad y la bajada de temperaturas confirmada por la AEMET
El creador de contenido meteorológico Jorge Rey ha lanzado una advertencia basada en el método tradicional de las cabañuelas, señalando la posible llegada de depresiones aisladas en niveles altos (DANA) de gran intensidad durante el próximo mes de octubre. La predicción sostiene que las elevadas temperaturas registradas a lo largo del verano han actuado como caldo de cultivo para la formación de fenómenos atmosféricos más peligrosos en el otoño. Por su parte, la Agencia Estatal de Meteorología (AEMET) coincide con la previsión de inestabilidad para la recta final de agosto, confirmando el acercamiento de una borrasca desde el oeste de Portugal que dejará precipitaciones persistentes, granizo, fuertes rachas de viento y un marcado descenso de las temperaturas máximas.
La predicción de las cabañuelas para el mes de octubre
Las previsiones de Jorge Rey señalan un importante cambio de tendencia en el panorama meteorológico para los próximos meses. Basándose en las cabañuelas, el joven ha avanzado que el mes de octubre podría estar caracterizado por el impacto de DANA de gran magnitud. El análisis indica que el periodo continuado de temperaturas elevadas vivido en la época estival constituye un factor facilitador para el desarrollo de borrascas severas y episodios de lluvias torrenciales en la geografía nacional.
Este aviso sobre la recta final de agosto y el inicio del otoño prevé un incremento del riesgo de precipitaciones en las zonas más vulnerables del país. La reciente DANA registrada en el territorio peninsular se sitúa, según este pronóstico, como el inicio de una secuencia de episodios inestables que afectarán al país de manera progresiva.
La AEMET confirma la inestabilidad para el tramo final de agosto
La Agencia Estatal de Meteorología (AEMET) valida el escenario de inestabilidad para la transición hacia el cierre estival. Según el organismo oficial, una borrasca localizada al oeste de Portugal se aproximará a la Península, generando un ambiente inestable en amplias zonas del territorio peninsular y en el archipiélago balear. Los frentes asociados a esta borrasca cruzarán el oeste peninsular dejando cielos muy nubosos y precipitaciones que serán localmente fuertes y persistentes, con especial incidencia en las comarcas del noroeste.
En lo relativo al cuadrante noreste de la Península y a las Islas Baleares, la AEMET contempla cielos nubosos acompañados de chubascos y tormentas clasificadas como fuertes o muy fuertes. Estos fenómenos podrán ir acompañados de granizo de gran tamaño, rachas de viento de gran intensidad e incluso la formación puntual de tornados. En contraste, las zonas del sureste y puntos del centro mantendrán cielos poco nubosos o despejados, mientras que en Canarias se prevén cielos nubosos al norte de las islas con precipitaciones débiles en las áreas de montaña. Asimismo, se contempla la formación de brumas matinales en Galicia, el interior del Cantábrico, el alto Ebro y el tercio este peninsular.
Alertas activadas por viento, precipitaciones y descenso térmico
Ante la evolución atmosférica prevista, las alertas meteorológicas permanecerán activas para responder a los diversos riesgos asociados al temporal:
- Precipitaciones intensas: Lluvias localmente fuertes y persistentes centradas en el noroeste y en el oeste del Sistema Central.
- Tormentas y granizo: Chubascos muy fuertes con posibilidad de granizo grande y rachas de viento asociadas en la zona del noreste.
- Vientos fuertes: Probabilidad de rachas superiores a los 70 km/h en Galicia, ambas mesetas y áreas montañosas de la mitad norte.
- Descenso de temperaturas: Caída notable de las máximas —superando los 6 grados de diferencia— en el oeste de la meseta norte y del Sistema Central.
A pesar del descenso generalizado de las temperaturas máximas, la AEMET precisa que los termómetros se mantendrán sin cambios o experimentarán ascensos en los litorales, prelitorales mediterráneos y en los archipiélagos, pudiendo rebasarse los 35 grados en sectores del valle del Ebro, Mallorca y el prelitoral de Levante. Las mínimas experimentarán un repunte en el Cantábrico oriental, en puntos del suroeste peninsular y en Canarias.













