Tras doce años de periplo judicial, la suspensión de las penas acordada por la Audiencia Provincial permite al joven recuperar su pasaporte e iniciar una etapa alejado de los juzgados.
Francisco Nicolás Gómez Iglesias, conocido mediáticamente como El Pequeño Nicolás, ha logrado evitar su ingreso en prisión tras resolverse el conjunto de causas judiciales en las que se vio envuelto desde su detención en 2014, cuando tenía 19 años. Con 32 años recién cumplidos y el pasaporte recuperado, el joven aspira a desprenderse del apodo que lo catapultó a la relevancia pública para retomar su vida personal y profesional.
El periplo de Gómez Iglesias en los tribunales ha sumado cuatro procedimientos: la falsificación de un DNI para el examen de selectividad, la simulación de una comitiva de la Casa Real en su viaje a Ribadeo, la usurpación de funciones haciéndose pasar por miembro del CNI ante un empresario y la trama para obtener datos confidenciales de bases policiales. Aunque las condenas iniciales sumaban más de 12 años de prisión en primera instancia, los recursos presentados ante el Tribunal Supremo lograron absoluciones parciales y rebajas de penas, especialmente al aplicarse la atenuante de dilaciones indebidas por la excesiva duración del proceso.
Al no superar ninguna de las penas individuales los dos años de cárcel, carecer de antecedentes previos y no registrar nuevos delitos, los magistrados de la Audiencia Provincial han acordado la suspensión de las condenas previo pago de una multa de 1.800 euros. Tras este desenlace judicial, fuentes de su entorno señalan que descarta dar el salto a la política y que se encuentra centrado en su entorno familiar y sus proyectos personales.













