El presidente de Castilla-La Mancha responde a las declaraciones del expresidente catalán tras el aval del Tribunal Constitucional a la norma y afirma que la sociedad española «no la ha aceptado moralmente».
TOLEDO — El presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page, ha lanzado este miércoles un durísimo dardo a la dirección federal de su propio partido y al expresidente de la Generalitat, Carles Puigdemont, tras el aval del Tribunal Constitucional a la Ley de Amnistía. Durante su intervención en la inauguración de la Feria de Artesanía de Castilla-La Mancha (Farcama) en Toledo, el dirigente socialista ha advertido a Puigdemont de que «que pierda toda esperanza de hacernos sentir humillados a los españoles y a la inmensa mayoría de los ciudadanos de Cataluña», señalando que a los únicos a los que puede terminar humillando es «a aquellos que firmaron el contrato de compraventa en que consistió la amnistía».
García-Page ha insistido en que «la inmensa mayoría de los españoles no hemos aceptado moralmente» la medida de gracia y ha remarcado que la ciudadanía no se dejará llevar «por ningún tipo de mercadeo» político. Refiriéndose al líder independentista como «el fugado retornado», el presidente castellanomanchego ha ironizado sobre su nueva situación jurídica señalando que, tras el pronunciamiento del tribunal garante, Puigdemont «sería bien recibido» si decidiera visitar la feria toledana «porque ya podría venir».
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Defensa del marco constitucional ante el 50.º aniversario
Las palabras del barón socialista se enmarcan en una creciente tensión interna dentro del PSOE por la política de pactos del Ejecutivo central con las fuerzas independentistas de cara a los comicios del 29-N. En este contexto, García-Page ha reivindicado la vigencia de la Carta Magna e instado a conmemorar los 50 años de la Constitución Española, si bien ha admitido con escepticismo que «no todo el mundo lo va a celebrar», situando al propio Puigdemont entre los sectores políticos ajenos a ese consenso histórico.








