Casi dos semanas después de la entrada masiva registrada en Ceuta a finales de julio, la ciudad continúa afrontando una situación excepcional. El Gobierno central sostiene que la inmensa mayoría de quienes cruzaron desde Marruecos ya regresaron, pero las autoridades ceutíes advierten de que miles de personas siguen en las calles y reclaman más recursos para recuperar plenamente la normalidad.
Las diferencias sobre las cifras continúan siendo uno de los principales problemas. El ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, había situado inicialmente en unas 72.000 las entradas y en alrededor de 70.000 los retornos a Marruecos. Sin embargo, el ministro de Política Territorial, Ángel Víctor Torres, elevó posteriormente a unas 80.000 las personas que habrían cruzado irregularmente.
El Gobierno de Ceuta estima, por su parte, que todavía podrían permanecer entre 8.000 y 11.000 personas en la ciudad, una cifra que corresponde a la estimación trasladada por las autoridades locales y que todavía no ha podido establecerse de manera definitiva.
Vivas pide al Estado que asuma un “mando único”
El presidente de Ceuta, Juan Jesús Vivas, considera que la situación continúa siendo “absolutamente inasumible, insostenible e inaceptable” y ha solicitado al Gobierno central que asuma un “mando único” para coordinar la respuesta.
Entre sus propuestas figura impulsar un plan estatal y habilitar un espacio temporal que permita atender a las personas que permanecen en la ciudad y facilitar la tramitación de los procedimientos administrativos que correspondan.
Vivas reclama además un refuerzo de los servicios de Extranjería, Justicia, Fiscalía y Policía, junto con un incremento sustancial de los efectivos de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado.
Según el presidente ceutí, las asociaciones vecinales le están trasladando una situación especialmente complicada en determinadas barriadas.
El Gobierno reconoce que las calles todavía no han vuelto a la normalidad
Las declaraciones de Ángel Víctor Torres han introducido matices respecto a los mensajes anteriores del Ministerio del Interior.
Marlaska había afirmado días atrás que “la normalidad se está recuperando en Ceuta”. Torres explicó posteriormente que esa afirmación hacía referencia principalmente al descenso de las entradas desde Marruecos.
“La normalidad de las calles, poder tener a Ceuta como era antes de finales de julio, es lo que tenemos que lograr”, reconoció el ministro de Política Territorial.
El Ejecutivo admite así que, aunque la presión inmediata sobre la frontera se ha reducido respecto a los días 30 y 31 de julio, las consecuencias dentro de la ciudad continúan abiertas.
Ya hay 1.400 menores registrados y la cifra puede aumentar
Otro de los grandes desafíos es determinar cuántos menores extranjeros no acompañados llegaron durante aquellos días.
Torres situó este lunes en unos 1.400 los menores registrados, aunque advirtió de que todavía no puede ofrecer una cifra definitiva.
El ministro explicó que continúan apareciendo jóvenes en dependencias policiales o esperando para ser identificados.
Los procesos de filiación y, cuando sea necesario, de determinación de edad son esenciales antes de adoptar decisiones sobre protección, traslado o eventual retorno.
Sanidad y Ceuta ofrecen diagnósticos diferentes
La situación sanitaria también ha generado versiones diferentes entre las administraciones.
Juan Jesús Vivas sostiene que los servicios sanitarios están sometidos a una presión extraordinaria debido al aumento temporal de población.
La ministra de Sanidad, Mónica García, rechaza, sin embargo, que pueda hablarse actualmente de una “crisis sanitaria” y asegura que la actividad ordinaria del sistema sanitario ceutí no ha tenido que suspenderse.
Según los datos facilitados por Sanidad, el primer día se realizaron 1.149 asistencias sanitarias a migrantes, mientras que posteriormente la cifra descendió hasta una media aproximada de 350 consultas diarias en Atención Primaria.
El Hospital Universitario de Ceuta dispone de 175 camas y, según los datos citados, unas 95 estaban ocupadas, aproximadamente 20 de ellas por migrantes.
Los médicos alertan de una fuerte presión en Urgencias
El Colegio Oficial de Médicos de Ceuta ofrece una visión más crítica.
Su presidente, Enrique Roviralta, ha hablado de una situación de “colapso” en determinados servicios y sostiene que en Urgencias siete médicos están llegando a atender entre 400 y 500 personas diarias.
El colectivo también ha reclamado reforzar el control epidemiológico.
Entre sus preocupaciones menciona enfermedades como tuberculosis, sarampión o determinadas infecciones gastrointestinales. Se trata de una advertencia preventiva sobre la necesidad de vigilancia sanitaria y no significa que exista actualmente un brote confirmado de esas enfermedades en Ceuta.
El 15 de agosto concentra ahora todas las miradas
Mientras la ciudad continúa gestionando las consecuencias de la primera crisis, las fuerzas de seguridad permanecen pendientes de una convocatoria difundida en redes sociales para el próximo 15 de agosto.
Los mensajes detectados mencionan la localidad marroquí de Fnideq, conocida en España como Castillejos, como posible punto de encuentro antes de intentar alcanzar Ceuta.
También se han difundido publicaciones con referencias al “15/08” y expresiones como al-hajma, además de grupos que según la información manejada reúnen a cientos de miles de usuarios.
La existencia de estas convocatorias no confirma que vaya a producirse una nueva entrada masiva, aunque las autoridades consideran suficiente el riesgo como para mantener un despliegue preventivo extraordinario.
Casi 300 antidisturbios, Guardia Civil y 2.000 militares
El Gobierno ha reforzado de manera importante el dispositivo de seguridad.
Según Ángel Víctor Torres, los efectivos de la Guardia Civil han aumentado aproximadamente un 40%, mientras que los de Policía Nacional lo han hecho en torno a un 30%.
En estos momentos permanecen desplegados casi 300 agentes antidisturbios, más de 200 guardias civiles y alrededor de 2.000 miembros de las Fuerzas Armadas, de acuerdo con las cifras recogidas.
Interior y Defensa han decidido además restringir los permisos del personal desplegado a partir del 13 de agosto, salvo casos excepcionales debidamente autorizados.
En el ámbito militar, esta decisión implica también el regreso de efectivos que se encontraban disfrutando de permisos fuera de Ceuta, según ha explicado la Asociación de Tropa y Marinería Española.
Ceuta afronta días decisivos
La situación presenta actualmente dos frentes principales.
Por una parte, las administraciones intentan identificar y atender a las personas que continúan en Ceuta, gestionar los expedientes de extranjería y aliviar la presión sobre servicios públicos, barriadas y recursos sanitarios.
Por otra, las fuerzas de seguridad se preparan para evitar que las convocatorias difundidas en internet puedan desembocar en otro episodio de presión sobre la frontera.
Casi dos semanas después de los acontecimientos del 30 de julio, Ceuta todavía no ha recuperado plenamente la normalidad, y las próximas jornadas, especialmente en torno al 15 de agosto, serán determinantes para conocer la evolución de la crisis.

















