La senadora por Ceuta, Cristina Díaz, denuncia que la flota vinculada a estas artes prohibidas se ha duplicado en la última década, provocando un grave impacto ambiental en el litoral ceutí y el Mar de Alborán.
El Grupo Parlamentario Popular ha llevado a la Comisión de Pesca del Senado una ofensiva para frenar el uso de redes de deriva ilegales en aguas del Estrecho de Gibraltar y el Mar de Alborán. Según recoge El Faro de Ceuta, la iniciativa, defendida por la senadora ceutí Cristina Díaz, busca reforzar de manera urgente la vigilancia ante una práctica que está castigando severamente la fauna marina de la ciudad autónoma.
A pesar de la gravedad de los datos presentados, la moción no logró el respaldo del Partido Socialista, que optó por la abstención en la votación.
Una flota que crece en la opacidad
Durante su comparecencia, Díaz aportó cifras alarmantes basadas en investigaciones de la Fundación Justicia Ambiental. El número de embarcaciones vinculadas a estas redes —prohibidas por la normativa internacional debido a su carácter indiscriminado— ha pasado de 370 en 2010 a 846 en 2024.
«Si algo está prohibido por ser destructivo, pero sus efectos siguen manifestándose en nuestras costas, es evidente que la respuesta no está siendo suficiente», sentenció la senadora. En el entorno de Ceuta, Melilla y el Estrecho, se estima que operan de forma recurrente unos 150 rederos, especialmente durante la temporada del pez espada, utilizando artes de pesca que pueden alcanzar los 12 kilómetros de longitud.
Impacto directo en Ceuta: fauna mutilada y redes fantasma
La senadora popular hizo especial hincapié en la realidad que se vive en las playas de Ceuta, poniendo en valor el trabajo de entidades locales como Cecam y Daubma. Estas asociaciones son las encargadas de rescatar a las víctimas de estas redes: tortugas asfixiadas, cetáceos mutilados y aves protegidas atrapadas en «redes fantasma» que siguen matando fauna durante años tras ser abandonadas.
«En Ceuta sabemos de lo que hablamos. Sabemos el esfuerzo que hacen voluntarios y profesionales para reparar ese daño», subrayó Díaz, insistiendo en que la cooperación internacional con los países del norte de África debe ser «más eficaz y, sobre todo, verificable».
Las exigencias al Gobierno
La moción presentada por el PP insta al Ejecutivo central a adoptar cuatro medidas de control inmediatas:
- Refuerzo de la vigilancia marítima: Especialmente en las zonas sensibles del Estrecho y Alborán.
- Transparencia internacional: Evaluar de forma objetiva la cooperación con terceros países para perseguir estas prácticas.
- Campañas de sensibilización: Evitar el uso de artes prohibidas mediante la prevención.
- Mecanismos de seguimiento: Establecer indicadores que permitan medir si las actuaciones adoptadas son realmente eficaces.
Para el Partido Popular, la protección del medio marino no puede quedarse en una «declaración de intenciones», sino que debe ser una prioridad política para garantizar la supervivencia de la biodiversidad en las costas de Ceuta y una competencia justa para los pescadores que sí cumplen la ley.




















