La tensión estalla en el salón de los marqueses de Luján cuando la pareja decide hacer público su compromiso. Mientras, los preparativos para el enlace de Toño y Enora revelan nuevas alianzas y secretos en el servicio.
El palacio de ‘La Promesa’ se prepara para vivir una de sus tardes más convulsas. Tras los desencuentros vividos en las últimas entregas, el capítulo 773, que se emite este miércoles 11 de febrero, marcará un punto de inflexión en las tramas principales. El agotamiento de Curro y Ángela ante la constante espera por formalizar su situación estallará en un anuncio que promete cambiar el rumbo de la familia: la pareja decide pasar a la ofensiva y comunicar oficialmente su compromiso ante todos.
Desafíos familiares y la intervención del Marqués
La situación de Ángela ha sido motivo de conflicto en los últimos días debido a las duras palabras de Lorenzo, quien se ha dedicado a difamarla por los rincones de palacio. Esta actitud ha provocado la indignación de la señora de Figueroa y la preocupación de Margarita. Ante la gravedad de los ataques del capitán, el marqués de Alonso se ha visto obligado a intervenir, enfrentándose directamente a Lorenzo para exigirle que cese en sus intentos de reavivar las polémicas en torno a la boda. Aunque el capitán parece ceder momentáneamente, su actitud sugiere que no ha dicho su última palabra.
Por otro lado, la tensión entre Manuel y su padre persiste a causa de la continuidad de Leocadia en la casa. Sin embargo, el heredero de los Luján centrará gran parte de sus esfuerzos en ayudar a Toño y Enora. A pesar de que Nazario no aprueba la unión, la pareja ha confirmado a las cocineras sus planes de matrimonio, y será Manuel quien asuma generosamente todos los gastos del enlace como regalo de bodas.
Secretos y sospechas entre los muros del servicio
En la planta del servicio, los movimientos son incesantes. Pía observa con inquietud los vaivenes sentimentales entre Carlo y María Fernández. La joven doncella sigue guardando celosamente el secreto de su embarazo, lo que añade una capa de tensión a su relación con Carlo, con quien aún debate sobre la naturaleza de sus recientes acercamientos.
Paralelamente, las sospechas de Leocadia sobre el mayordomo la llevan a encargar a Santos una misión de vigilancia sobre Cristóbal y Teresa. El ama de llaves, ajena a estas pesquisas, ha tenido un tierno gesto con Cristóbal que ha culminado en un beso, dejando en el aire el futuro de esta relación. Mientras tanto, en el refugio, Petra no puede ocultar su desasosiego al comprobar que el negocio de los churros resulta insuficiente para garantizar el sustento del lugar.
Revelaciones y partidas inminentes
En la zona noble, Margarita ha decidido ser franca con su hija y le confiesa que conoce la identidad del hombre que la besó, desmintiendo que pertenezca al Patronato. Esta revelación llega en un momento delicado para Martina, quien ha tenido que disculparse con Adriano por haberle ocultado sus planes de mudanza a Nueva York. Aunque han intentado hacer las paces, la reconciliación parece incompleta ante la inminente partida de la joven al otro lado del charco en apenas dos semanas.


















