El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha reavivado su histórica enemistad con el actor Robert De Niro a través de un virulento ataque en sus redes sociales. El mandatario ha tildado al protagonista de Taxi Driver de ser un hombre «enfermo, demente y mentalmente inestable», después de que el intérprete hiciera un llamamiento público para «deshacerse» de él en las próximas elecciones.
La disputa escaló tras la participación de De Niro en el pódcast The Best People, donde el actor afirmó emocionado que «Trump es el enemigo de este país» y advirtió que el mandatario no abandonará el poder por voluntad propia si no hay una movilización ciudadana masiva.
El ataque personal del mandatario
En su respuesta, Donald Trump no solo cuestionó la estabilidad emocional del actor, sino también su capacidad intelectual, recurriendo a comparaciones personales y descalificaciones:
- Coeficiente intelectual: Trump afirmó que De Niro posee un coeficiente intelectual «extremadamente bajo» y que «no tiene ni idea de lo que hace o dice», calificando su comportamiento de «criminal».
- Alusión a las lágrimas: El presidente se mofó de la emotividad del actor durante sus recientes intervenciones, comparándolo con un «niño» y asegurando que podría estar «más enfermo que la loca de Rosie O’Donnell».
Un frente contra Hollywood y el Congreso
Trump aprovechó la arremetida contra De Niro para vincularlo con sus rivales políticas en el Congreso. En el mismo mensaje, cargó contra las congresistas demócratas Ilhan Omar y Rashida Tlaib, quienes lo confrontaron durante el reciente discurso del Estado de la Unión con gritos sobre la gestión migratoria y los archivos de Jeffrey Epstein.
«Deberían subirse a un libro con el obsesionado con Trump, Robert De Niro», escribió el presidente, sugiriendo que tanto las políticas como el actor forman parte de un mismo bloque que busca desestabilizar su gobierno.
Una enemistad de largo recorrido
Este nuevo choque es solo el último capítulo de una relación hostil que se remonta al primer mandato de Trump (2017-2021). De Niro ha sido una de las voces más críticas de Hollywood, utilizando galas de premios y entrevistas para denunciar lo que considera una amenaza para la democracia estadounidense.
Por su parte, el presidente ha mantenido una estrategia constante de contraataque, utilizando su plataforma para desacreditar a figuras de la cultura que cuestionan su liderazgo, especialmente en vísperas de ciclos electorales clave.
Frase destacada: «Depende de nosotros deshacernos de él. Va a arruinar el país», fue la advertencia de De Niro que desató la última furia del mandatario en la red social.




















