El fútbol europeo vive un punto de inflexión. La UEFA, el Real Madrid y la European Football Clubs (EFC, antigua Asociación Europea de Clubes) han alcanzado un acuerdo de principios que pone fin al conflicto que ha marcado los últimos seis años y supone, de facto, el cierre definitivo del proyecto de la Superliga.
El pacto ha sido anunciado este miércoles 11 de febrero por el club blanco a través de un comunicado oficial, en el que se confirma que las tres partes han decidido “alcanzar un acuerdo por el bien del fútbol europeo de clubes”, con el objetivo de garantizar la sostenibilidad a largo plazo de las entidades, reforzar el mérito deportivo y mejorar la experiencia de los aficionados mediante el uso de la tecnología.
Tres meses de negociaciones y cambio de escenario
El entendimiento se produce tras tres meses de reuniones entre Aleksander Ceferin (presidente de la UEFA), Florentino Pérez (presidente del Real Madrid) y Nasser Al Khelaïfi (presidente de la EFC). Las conversaciones, desarrolladas en un clima de buena sintonía, han permitido cerrar una entente que redefine el panorama del fútbol continental.
El acuerdo marca también el retorno del Real Madrid a la dinámica del máximo organismo del fútbol europeo y abre la puerta a un nuevo modelo de competiciones continentales, todavía por concretar, pero basado en el principio del mérito deportivo. Además, una vez se firme el documento definitivo, quedarán resueltas las disputas legales entre las partes.
La entidad madridista retirará la demanda que mantenía contra la UEFA —en la que reclamaba unos 4.500 millones de euros por daños y perjuicios—, mientras que el organismo europeo se compromete a trabajar en un marco que garantice la sostenibilidad económica del fútbol de clubes.
Fin a seis años de conflicto
Con este movimiento se cierra un periodo de seis años marcado por tensiones institucionales, demandas judiciales y enfrentamientos públicos desde el nacimiento de la Superliga en 2021. El proyecto, impulsado inicialmente por doce clubes fundadores, fue perdiendo apoyos con el paso del tiempo hasta quedar reducido al Real Madrid y el Barcelona, que abandonó oficialmente la iniciativa días atrás.
El acuerdo llega sin la participación del club azulgrana en las reuniones finales y supone el final definitivo de la Superliga, así como el inicio de una nueva etapa de colaboración entre los principales actores del fútbol europeo.
Un nuevo modelo por definir
Aunque los detalles del futuro formato de competiciones europeas aún no se han anunciado, el consenso alcanzado apunta a cambios en el modelo actual, siempre bajo el principio del mérito deportivo y el acuerdo entre clubes y organismos. El objetivo común es construir un sistema más sostenible y estable para el fútbol europeo en los próximos años.
El pacto entre Ceferin, Florentino Pérez y Al Khelaïfi representa así un giro histórico: la reconciliación institucional que cierra uno de los mayores conflictos recientes del deporte y abre una nueva fase de diálogo para el fútbol continental.


















