El monarca preside en Madrid el Diálogo Anual del Club de Madrid, donde defiende el consenso multilateral frente a la erosión de la confianza global y la primacía de los intereses materiales sobre las libertades.
MADRID – En un contexto global marcado por la fragmentación y la incertidumbre, el rey Felipe VI ha hecho este martes un firme llamamiento a mantener la confianza en las instituciones democráticas y en su capacidad para generar consensos. Durante la inauguración del Diálogo Anual de Políticas 2026 del Club de Madrid, el jefe del Estado ha reconocido que el panorama internacional atraviesa días «un tanto oscuros», instando a los países a cooperar mediante la legitimidad, la confianza y la rendición de cuentas.
El foro, que este año coincide con el 25º aniversario de la organización, reúne en la capital de España a antiguos jefes de Estado y de Gobierno democráticos, así como a expertos internacionales. En esta edición, los debates se centran en la gobernanza y la provisión de bienes públicos globales como termómetro de la eficacia de los sistemas democráticos.
El peligro de ver la interdependencia como una vulnerabilidad
Durante su intervención —en un acto que ha contado con la presencia de la ministra de Igualdad, Ana Redondo; la expresidenta de Costa Rica y presidenta del Club de Madrid, Laura Chinchilla; y el alcalde de Madrid, José Luis Martínez-Almeida—, don Felipe ha recuperado la memoria histórica de las dos guerras mundiales. El monarca ha alertado sobre las consecuencias de que la comunidad internacional se aparte del «camino de la razón», un rumbo que, a su juicio, «vuelve a estar en cuestión».
«Pocas veces la tentación de replegarse había sido tan fuerte», ha advertido el rey, señalando la paradoja de que los países dependan hoy más que nunca los unos de los otros y que, sin embargo, la interdependencia económica y social se empiece a percibir «como una vulnerabilidad» en lugar de como un factor de unión.
El rey ha puesto el foco sobre los discursos que pretenden que los logros materiales prevalezcan por encima de los derechos y las libertades, o que los intereses individuales se antepongan a la dignidad humana, la participación ciudadana y el Estado de derecho. Ante esto, ha calificado de «tarea inacabada y monumental» la construcción de un mundo más libre y consciente.
Proteger los bienes globales: una decisión racional
Felipe VI también ha enfocado su discurso desde una perspectiva pragmática al abordar la protección de desafíos críticos como el cambio climático, la seguridad sanitaria, la protección de los océanos, la seguridad alimentaria y el entorno digital. Lejos de ser únicamente un deber ético, el monarca ha insistido en que salvaguardar estos bienes públicos globales es una decisión estrictamente «racional».
- Prevención frente a crisis: Los costes de la inacción superan drásticamente a los de la prevención en términos de conflictos, colapsos financieros o crisis sanitarias.
- Coste de futuro: «Actuar hoy es menos gravoso que pagar mañana las consecuencias de haberlos descuidado», sentenció el monarca.
Para concluir, el jefe del Estado ha recordado el compromiso del país en esta materia, reflejado en la recién presentada ‘Estrategia de Política Multilateral para el Desarrollo Sostenible’ de España, un marco con el que se busca apuntalar la cooperación internacional frente a los desafíos del siglo XXI.














