Una familia de ciudadanos británicos ha sido interceptada por la Gendarmería francesa después de haber evitado presuntamente durante meses el pago de peajes en autopistas mediante un método tan sencillo como llamativo: uno de los ocupantes bajaba del vehículo y levantaba manualmente la barrera para permitir el paso del resto del convoy.
La actuación policial tuvo lugar el pasado 8 de agosto en la autopista A36, en el departamento francés de Doubs, después de un seguimiento realizado por la concesionaria APRR y las fuerzas de seguridad.
Los implicados viajaban en tres vehículos y acumulaban alrededor de 3.000 euros en peajes no abonados, cantidad que terminaron pagando tras ser interceptados.
Así conseguían atravesar los peajes sin pagar
Según la información facilitada por la Gendarmería de Doubs, el procedimiento se habría repetido en diferentes ocasiones.
Cuando los vehículos se aproximaban al peaje, uno de los ocupantes descendía del coche, manipulaba la barrera y la levantaba manualmente para que los tres automóviles pudieran continuar el trayecto sin efectuar el pago correspondiente.
Después, el grupo abandonaba rápidamente la zona para evitar ser identificado.
La reiteración de esta práctica terminó despertando las sospechas de la empresa concesionaria, que comenzó a recopilar información sobre los vehículos y sus movimientos.
La Policía preparó una emboscada en el peaje
El operativo culminó en el peaje de Saint-Maurice-Colombier, donde agentes del pelotón motorizado de Villars-sous-Ecot prepararon un dispositivo para impedir que los vehículos pudieran escapar.
Los agentes consiguieron interceptarlos mientras presuntamente repetían la maniobra utilizada en ocasiones anteriores.
El operativo puso así fin a varios meses en los que el grupo habría circulado por diferentes carreteras francesas eludiendo sistemáticamente las tarifas de los peajes.
Una deuda de unos 3.000 euros
La acumulación de trayectos sin pagar habría generado una deuda aproximada de 3.000 euros.
Una vez interceptados, los integrantes del grupo abonaron íntegramente esa cantidad.
Según la información disponible, el pago permitió resolver inmediatamente la deuda pendiente y evitó que la situación derivara en una comparecencia judicial inmediata que pudiera retrasar su regreso al Reino Unido.
La intervención, sin embargo, no deja de poner de manifiesto la vigilancia existente en las autopistas francesas ante el fraude reiterado en los sistemas de peaje.
Meses utilizando el mismo método
Lo que más llamó la atención del caso fue la simplicidad de la maniobra.
Frente a técnicas más sofisticadas, como la utilización de matrículas falsas o sistemas electrónicos destinados a evitar la identificación, el grupo habría optado simplemente por forzar físicamente la apertura de las barreras.
La repetición del procedimiento durante meses permitió finalmente a la concesionaria detectar un patrón y colaborar con las fuerzas de seguridad para preparar la intervención.
Mayor vigilancia contra el fraude en las autopistas
Las autopistas europeas cuentan cada vez con más sistemas de lectura automática de matrículas, cámaras y herramientas de monitorización, lo que dificulta mantener durante largos periodos este tipo de prácticas.
El caso de la A36 demuestra que incluso métodos aparentemente rudimentarios pueden acabar siendo identificados cuando se repiten sistemáticamente.
La familia británica terminó así su recorrido por Francia después de meses evitando el pago de peajes y tuvo que afrontar finalmente los aproximadamente 3.000 euros acumulados por los trayectos realizados.


















