Los medicamentos de la familia GLP-1, entre los que se encuentran tratamientos como Ozempic, Wegovy, Mounjaro y Zepbound, continúan ganando terreno en Estados Unidos. Una encuesta de Gallup realizada a más de 5.000 adultos estadounidenses señala que el 11% asegura utilizar actualmente este tipo de fármacos para perder peso, frente al 3% registrado en 2024.
El dato supone que su utilización casi se ha cuadruplicado en apenas dos años y confirma la enorme expansión de un mercado en el que las farmacéuticas Novo Nordisk y Eli Lilly mantienen una intensa batalla comercial.
Conviene precisar que el 11% no corresponde exclusivamente a Ozempic, sino al conjunto de medicamentos GLP-1 incluidos en la encuesta.
El 15% de los estadounidenses dice haber utilizado alguna vez un GLP-1
El crecimiento va más allá de los consumidores actuales.
Según los resultados de Gallup, el 15% de los adultos encuestados asegura haber utilizado alguna vez alguno de estos tratamientos.
El estudio incluye medicamentos basados en semaglutida, como Ozempic y Wegovy, comercializados por Novo Nordisk, y tratamientos con tirzepatida como Mounjaro y Zepbound, de Eli Lilly, además de otros productos de la misma categoría.
La rápida popularización de estos fármacos ha convertido el control del peso y el tratamiento metabólico en uno de los mercados más disputados de la industria farmacéutica mundial.
De fenómeno minoritario a mercado multimillonario
Aunque estos tratamientos llevaban años disponibles, fue especialmente a partir de 2024 cuando su utilización comenzó a adquirir una dimensión mucho mayor en Estados Unidos.
Ese año, Novo Nordisk incrementó un 56% las ventas de sus productos contra la obesidad, principalmente Wegovy y Saxenda, mientras los ingresos ligados a Ozempic aumentaron un 26%, según las cifras recogidas en su informe anual.
El éxito llegó a impulsar a la compañía danesa hasta una capitalización bursátil cercana a los 658.000 millones de dólares durante 2024.
Sin embargo, el escenario competitivo ha cambiado rápidamente y Eli Lilly ha ganado terreno.
Eli Lilly gana fuerza frente a Novo Nordisk
La batalla entre ambas farmacéuticas ya no se limita a quién vende más tratamientos inyectables.
Ahora entran en juego nuevos medicamentos, versiones orales, capacidad de producción, precios y cobertura de los seguros médicos.
Según los datos recogidos, Eli Lilly facturó 23.000 millones de dólares durante el trimestre, un 48% más que un año antes. Mounjaro aportó 9.940 millones y Zepbound otros 4.930 millones.
Entre ambos productos representaron cerca del 65% de los ingresos de la compañía durante ese periodo.
La farmacéutica elevó además su previsión de ingresos para 2026 hasta una horquilla de 85.000 a 87.000 millones de dólares.
Novo Nordisk afronta una presión creciente
Novo Nordisk continúa registrando importantes beneficios, pero los inversores están prestando cada vez más atención a la capacidad de la compañía para mantener su posición ante el avance de Lilly.
El 4 de agosto presentó un beneficio operativo ajustado de 33.400 millones de coronas danesas, un 11% superior al del año anterior, y mejoró sus previsiones para 2026.
Pese a ello, sus acciones sufrieron caídas después de conocerse una recepción comercial inferior a la esperada de algunos de sus nuevos productos y resultados menos favorables en determinados ensayos de futuros tratamientos.
La preocupación del mercado se centra ahora en si Novo podrá ampliar su catálogo y reducir su dependencia del éxito conseguido por la semaglutida.
El precio empieza a ser decisivo
La expansión de los GLP-1 está generando también una batalla por el coste de los tratamientos.
La encuesta señala que el 68% de los usuarios actuales emplea medicamentos de marca, mientras un 19% afirma recurrir a versiones compuestas o personalizadas.
Entre quienes abandonaron un producto de marca para utilizar una alternativa compuesta, el 66% señaló el precio o la cobertura del seguro como principal razón.
Este comportamiento plantea un desafío para las grandes farmacéuticas: aumentar el número de pacientes no garantiza necesariamente que sus ingresos crezcan al mismo ritmo si los precios continúan reduciéndose.
Los analistas consideran que el futuro del negocio dependerá de una combinación de precio, número de pacientes y duración de los tratamientos.
La capacidad de fabricación también será clave
No todo dependerá de cuál de las compañías consiga desarrollar el medicamento con mejores resultados.
La capacidad para fabricar millones de dosis y garantizar el suministro será otro elemento fundamental.
El enorme crecimiento de la demanda obliga a Novo Nordisk y Eli Lilly a aumentar rápidamente sus instalaciones y cadenas productivas.
Para los analistas, una farmacéutica puede disponer de un producto muy competitivo, pero perder oportunidades comerciales si no consigue producir suficientes unidades para atender la demanda.
Un mercado que podría alcanzar los 200.000 millones de dólares
Las previsiones muestran hasta qué punto la industria espera que estos medicamentos continúen creciendo.
J.P. Morgan Global Research estima que el mercado mundial de incretinas, entre ellas los GLP-1, podría alcanzar los 200.000 millones de dólares en 2030.
Solo en Estados Unidos, las estimaciones recogidas apuntan a que unos 25 millones de personas podrían estar utilizando estos tratamientos en 2030, frente a aproximadamente 10 millones en 2025 y seis millones en 2024.
El potencial explica las enormes inversiones que están realizando las farmacéuticas para desarrollar nuevas generaciones de medicamentos, incluidas versiones en pastillas que podrían facilitar todavía más su utilización.
El fenómeno GLP-1 cambia de dimensión en Estados Unidos
Los nuevos datos de Gallup reflejan que estos medicamentos han dejado de ser un producto minoritario.
Que más de uno de cada diez adultos estadounidenses encuestados asegure estar utilizando actualmente algún GLP-1 para perder peso muestra la rapidez con la que esta categoría farmacológica se ha incorporado a la vida cotidiana de millones de personas.
La siguiente batalla se librará ahora en los precios, la cobertura sanitaria, los nuevos tratamientos y la capacidad de fabricación.
Y aunque Ozempic se ha convertido en el nombre más popular asociado al fenómeno, el mercado real es mucho más amplio y enfrenta principalmente a Novo Nordisk y Eli Lilly por un negocio que podría alcanzar dimensiones históricas durante los próximos años.

















