El periodista Vicente Vallés sostiene que los españoles tenían derecho a saber por qué una fragata marroquí entró en aguas españolas mientras miles de personas intentaban cruzar a Ceuta. En El Hormiguero criticó al Gobierno de Pedro Sánchez, a quien reprocha no haberlo explicado en el Congreso, y defendió que los documentos del CNI contradicen la idea de que no hubo avisos.
El presentador de Antena 3 Noticias 2 analizó en El Hormiguero, en conversación con Pablo Motos, la crisis migratoria vivida en Ceuta el pasado mes de julio, cuando llegaron miles de migrantes desde Marruecos. Vallés dirigió sus críticas al Ejecutivo y subrayó que, a su juicio, la entrada de una fragata marroquí en aguas españolas mientras miles de personas intentaban cruzar la frontera era un asunto de seguridad nacional que debía haberse explicado a los ciudadanos.
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«Era un asunto de seguridad nacional»
Según Vallés, la coincidencia entre la presencia de un buque militar extranjero en aguas españolas y la entrada masiva de migrantes era lo bastante importante como para exigir una explicación pública. Recordó que el presidente compareció en el Congreso para informar sobre la crisis y sostuvo que ese era el momento de aclarar lo ocurrido con los barcos marroquíes. Defendió que los ciudadanos tenían derecho a conocer un hecho así, sobre todo porque el Congreso había celebrado un pleno dedicado a la crisis de Ceuta.
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Su reproche, explicó, no se limita a la presencia de los buques. También se dirige a la información que el Gobierno trasladó sobre un episodio que, en su opinión, afectaba directamente a la seguridad del territorio español.
Las versiones del Gobierno
En la conversación con Motos, el periodista repasó las distintas explicaciones que, según dijo, ofrecieron miembros del Ejecutivo sobre la presencia de barcos militares marroquíes en las costas de Ceuta. Reconoció que le resultaba más convincente la del ministro Félix Bolaños, que relacionó aquel episodio con la seguridad nacional.
El papel del CNI
Otro de los asuntos que abordó fue la actuación del Centro Nacional de Inteligencia antes de la crisis. Vallés recordó que el Gobierno había intentado presentar a los servicios de inteligencia como un organismo que no había previsto lo que iba a suceder. Los documentos conocidos después, afirmó, revelan que hubo comunicaciones y advertencias sobre la posibilidad de una entrada masiva en Ceuta, lo que contradice esa impresión inicial.
El presentador acusó al Ejecutivo de intentar proteger su propia gestión. Según la información publicada, los papeles filtrados días después recogen comunicaciones anteriores al 30 de julio, fecha de la entrada masiva, y muestran que ya existía preocupación por los movimientos de personas cerca de la frontera. Vallés interpretó que esos datos dejan al Gobierno en una posición comprometida y que la actuación del CNI queda mejor respaldada.
Los informes remitidos a la Audiencia Nacional señalan además que las autoridades marroquíes conocían las convocatorias para intentar cruzar la frontera. Sin embargo, el análisis del CNI no atribuye expresamente a Marruecos la organización de la movilización y tampoco aclara el episodio de los buques militares, que es una cuestión distinta.
La investigación judicial sigue abierta
La Audiencia Nacional mantiene abierta la investigación sobre la entrada masiva de migrantes en Ceuta los días 30 y 31 de julio de 2026. La jueza María Tardón ha solicitado nuevos informes a organismos militares y policiales para determinar qué información recibieron las autoridades antes de la crisis y cómo se organizó la respuesta. También ha citado a responsables del Gobierno ceutí y a miembros de las fuerzas de seguridad que participaron en aquellos hechos.
Entre las diligencias figura la petición de documentación sobre los avisos de inteligencia y las actuaciones de los días previos. La magistrada pretende reconstruir qué ocurrió y comprobar si las advertencias llegaron a los organismos responsables de adoptar medidas preventivas.
Preguntas sin respuesta
La polémica sigue abierta porque, según la información de partida, la crisis no ha terminado y persisten dudas sobre aquellos días. Las informaciones conocidas han puesto el foco tanto en la actuación de las autoridades marroquíes como en la respuesta del Ejecutivo español. Las responsabilidades concretas siguen pendientes de aclarar.













