Las delegaciones autonómicas de las centrales sindicales rechazan paralizar la ciudad el 11 de noviembre ante la asfixia que sufren los servicios públicos y la población por la crisis migratoria desatada tras la entrada masiva del 29 de julio.
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Las delegaciones territoriales de los principales sindicatos en Ceuta han asestado un duro revés a sus direcciones nacionales. Las secciones locales de Comisiones Obreras (CCOO) y de la Unión General de Trabajadores (UGT) se han desmarcado oficialmente de la convocatoria de huelga general fijada para el próximo 11 de noviembre (11-N), alegando la insostenible situación de emergencia que atraviesa la ciudad autónoma desde la entrada masiva de inmigrantes ilegales registrada a finales de julio. Con este paso, ambas centrales se suman al rechazo expresado previamente por otras organizaciones como CSIF y USO.
A través de sendos comunicados, las representaciones ceutíes han dejado clara su negativa a secundar un paro general impulsado por Ferraz y los estamentos centrales de la negociación colectiva. Desde CCOO Ceuta se ha enfatizado que la prioridad absoluta es recuperar el orden y la estabilidad tras los acontecimientos iniciados este verano. «Para que haya vivienda debe haber primero ciudad», subraya el sindicato autonómico, advirtiendo con crudeza que «nuestra Ceuta, en la actualidad, sigue invadida». Aunque la organización reconoce las dificultades de acceso a la vivienda que afectan a miles de trabajadores, sostiene que no es momento de paralizar los servicios esenciales, sino de articular medidas efectivas de choque.
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«No podemos añadir más presión a una ciudad que aguanta demasiado»
Por su parte, UGT Ceuta ha emitido una nota explicativa en la que argumenta que la ciudad autónoma precisa «soluciones, recursos, estabilidad y normalidad» y no jornadas de inactividad que agraven la parálisis institucional y económica. «No compartimos que la ciudad se pare en un momento de crisis como el que está pasando. Lleva meses soportando una situación extraordinaria que ha puesto bajo una enorme presión a trabajadores, servicios públicos, Fuerzas y Cuerpos de Seguridad, todos los servicios asociados a la inmigración, empresas y al conjunto de la ciudadanía», remarca la delegación territorial.
Desde UGT han puntualizado que este descuelgue no implica renunciar a sus reivindicaciones laborales ni menoscabar el derecho de huelga, sino ejercer la «responsabilidad de defender los intereses generales de las personas trabajadoras de Ceuta» frente a directrices estatales ajenas a la realidad del terreno. En este sentido, la central insiste en que no se puede dar la espalda al «sufrimiento y resiliencia de los ceutíes, que a día de hoy no han podido recuperar su normalidad».
Respaldo a la marcha de «Mujeres caballas» en Madrid
El plantón sindical en la plaza de soberanía evidencia la fractura interna en la vertebración de las protestas a un mes de las elecciones generales del 29-N. Mientras la cúpula nacional intenta instrumentalizar el malestar social hacia un paro general de alcance estatal, el tejido asociativo y laboral ceutí centra sus fuerzas en la restitución del orden y el auxilio a los servicios públicos desbordados.
En esta línea, CCOO Ceuta ha confirmado que reorientará sus acciones de movilización apoyando iniciativas de la sociedad civil local, entre las que destaca la concentración promovida por el colectivo «Mujeres caballas», prevista para el próximo 25 de octubre en Madrid, con el objetivo de trasladar al corazón de la capital la gravedad de la crisis que se vive en la frontera sur.








