El conjunto de José Mourinho regresa a la competición de LaLiga obligado a sumar los tres puntos para no descolgarse del Barcelona, a seis puntos de distancia, en un ambiente caldeado por la convocatoria de una protesta en la grada.
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El final del parón de selecciones más prolongado de la temporada devuelve este sábado el foco a LaLiga y traslada la presión al Santiago Bernabéu. Tras tres semanas de paréntesis internacional, el Real Madrid reanuda la competición recibiendo al Villarreal CF en la octava jornada del campeonato (21:00 horas), en un duelo donde el juicio del madridismo se anticipa riguroso tras la amarga derrota sufrida en el derbi del Metropolitano (2-1) frente al Atlético de Madrid.
El tropiezo ante el conjunto colchonero —el segundo de la temporada tras el resbalón inicial ante el Real Betis en Sevilla— ha dejado al equipo dirigido por José Mourinho a seis puntos del FC Barcelona. La necesidad de reaccionar de inmediato resulta apremiante ante la exigencia del calendario inminente: tras el choque frente al cuadro castellonense, los blancos afrontarán la visita a la Roma en la Liga de Campeones el próximo 14 de octubre y el Clásico en el Camp Nou el 25 del mismo mes.
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División en la grada ante la iniciativa de una pitada contra la plantilla
La decepción acumulada por el irregular arranque deportivo, sumada a las controversias extradeportivas que han rodeado a Kylian Mbappé durante estas tres semanas de inactividad de clubes, ha colmado la paciencia de un sector de la afición. En las últimas horas, ha cobrado fuerza en la red social X la campaña bajo el lema «Pitada en el Bernabéu: El Bernabéu habla», que insta al coliseo blanco a manifestar sonoramente su disconformidad con el rendimiento del equipo antes y durante el encuentro.
Sin embargo, la iniciativa ha generado una notable fractura en el seno del madridismo. Sectores críticos con la protesta sostienen que cualquier manifestación de descontento debilita la cohesión del equipo en un momento crucial y beneficia directamente al rival directo por el título. Desde la entidad madridista se insiste en que las actividades desarrolladas por Mbappé durante el parón contaron con la debida autorización del club, recordando que el delantero francés regresa tras superar sus molestias físicas como el máximo goleador de la plantilla.
La polémica ha encontrado también eco en los medios de comunicación. Presentadores como Josep Pedrerol, en el programa ‘El Chiringuito’, se han mostrado contundentes al valorar la movilización en la grada: «Alucino con los pitos en el Bernabéu. Cuando pita, el estadio le pone la liga más fácil al Barça; Laporta está encantado con los pitos», advirtió el periodista.
Con las espadas en alto y la obligación innegociable de conseguir la victoria, el Real Madrid salta al césped de Chamartín sabiendo que no dispone de margen de error para reengancharse a la pelea por el liderato.








