El Ministerio argumenta que no existen indicios racionales que justifiquen la medida y sitúa la prioridad en mejorar el alojamiento e higiene de los migrantes.
El presidente del Partido Popular, Alberto Núñez Feijóo, ha reclamado al Gobierno central que evalúe decretar el confinamiento de Ceuta por motivos sanitarios. Feijóo ha justificado su petición tras reunirse con representantes de los colegios de Médicos y Enfermería de la ciudad, aludiendo a la presencia de casos de tuberculosis, sarna, varicela y más de 450 episodios de gastroenteritis en el contexto de la crisis migratoria.
La respuesta de la ministra de Sanidad, Mónica García, ha sido de rechazo absoluto. La titular de la cartera considera que la propuesta está «totalmente desmesurada» e «injustificada» con los datos epidemiológicos actuales, recordando que la normativa exige indicios racionales para aplicar restricciones y que cualquier medida debe alinearse con la vía de transmisión de las patologías.
Desde el Ministerio se ha matizado además el alcance de los brotes citados por la oposición. García ha precisado que existen tres casos confirmados de tuberculosis —ninguno de ellos con riesgo de contagio activo en la vía pública—, tres casos sospechosos de varicela no vinculados entre sí y un brote de gastroenteritis de 55 casos probables ya controlado, asociado al consumo de agua no potable. Asimismo, la evaluación del Centro de Coordinación de Alertas y Emergencias Sanitarias (CCAES) sitúa en nivel bajo el riesgo para la población ceutí.
Frente a la propuesta de restricción de movimientos, Sanidad sostiene que la prioridad debe ser garantizar condiciones adecuadas de alojamiento, saneamiento, agua potable y alimentación para las personas que permanecen en la calle, instando a la Ciudad Autónoma a ceder espacios para albergar a los migrantes.












