La octava borrasca de la temporada 2026 condiciona la meteorología nacional con lluvias en el oeste y el sur, rachas de viento de hasta 100 km/h y un deshielo agudizado por temperaturas inusualmente cálidas.
La sucesión de borrascas que atraviesa la Península en este inicio de año suma hoy un nuevo capítulo. Nils, el octavo sistema frontal de 2026 tras el paso de Marta, mantiene este miércoles, 11 de febrero, a gran parte de España bajo una situación de notable inestabilidad. Aunque el núcleo de la borrasca no impactará de forma directa sobre el territorio nacional, el temporal asociado volverá a dejar precipitaciones generalizadas, fenómenos costeros adversos y vientos que pondrán en alerta a diversas comunidades autónomas.
Lluvias en el oeste y riesgos por el deshielo
La Agencia Estatal de Meteorología (AEMET) prevé para esta jornada cielos cubiertos y lluvias en buena parte del país, con especial incidencia en la vertiente atlántica y el sur peninsular. Las zonas más afectadas serán Galicia y el oeste del Sistema Central, donde no se descarta que las lluvias sean localmente fuertes. Por el contrario, el área mediterránea y ambos archipiélagos quedarán al margen de estas precipitaciones.
Esta nueva entrada de agua se produce en un contexto crítico: los primeros ocho días de febrero han registrado cuatro veces más lluvia de lo habitual, acumulando ya un 50% más de agua de lo que suele recogerse en todo el mes. La presencia de una masa de aire húmedo y cálido mantendrá la cota de nieve elevada, lo que, sumado a las lluvias, agudizará el proceso de deshielo en zonas de montaña que ya arrastran semanas de saturación hídrica.
Avisos naranjas por rachas de hasta 100 km/h
El viento será, no obstante, el factor de mayor riesgo durante este miércoles. La AEMET ha activado el aviso naranja en gran parte del litoral gallego, así como en toda la costa de Cantabria y el País Vasco. En el área mediterránea, el nivel de alerta también se eleva a naranja en puntos de Tarragona, Valencia, Murcia y Almería.
En estas regiones, las rachas de viento de componente oeste podrían alcanzar velocidades de entre 90 y 100 kilómetros por hora, complicando la navegación y la seguridad en zonas expuestas. En el resto del interior peninsular, la nubosidad será persistente, aunque las temperaturas máximas no experimentarán grandes cambios respecto a las registradas ayer martes.
Previsión para el resto de la semana: una tregua efímera
Tras el paso de los efectos más intensos de Nils, la meteorología concederá un breve respiro este jueves. Según el pronóstico oficial, se espera una tregua transitoria en la que los termómetros descenderán a valores más propios de mediados de febrero. Sin embargo, la calma será breve; para el viernes se prevé el regreso de lluvias generalizadas y un desplome de la cota de nieve hasta los mil metros, preludio de un sábado que podría dejar nevadas significativas en el tercio norte de la Península.



















