La medida de carácter transitorio afecta a las comandancias de ambas ciudades autónomas y busca garantizar la máxima operatividad policial, aunque no afectará a los descansos autorizados con anterioridad.
La dirección de la Guardia Civil ha decretado la suspensión inmediata de nuevos periodos de descanso, licencias y permisos para todo el personal destinado en las comandancias de Ceuta y Melilla. La resolución adopta un carácter excepcional para reforzar los dispositivos de vigilancia en la frontera sur tras las entradas masivas de las últimas semanas y ante la alerta por posibles nuevos intentos de cruce desde territorio marroquí.
Según especifica la orden oficial, la restricción no tendrá carácter retroactivo, por lo que se respetarán aquellas autorizaciones y licencias que ya hubieran sido concedidas a los agentes antes de la entrada en vigor de la medida.
El Ejército también mantiene sus unidades en alerta
La decisión del instituto armado se suma a las instrucciones adoptadas en el ámbito militar. El Ministerio de Defensa, a través de la Comandancia General de Ceuta, comunicó este pasado domingo la suspensión de todos los permisos de descanso para el personal militar destinado en la ciudad autónoma.
Ambas decisiones responden a las informaciones de los servicios de inteligencia que apuntan a la posibilidad de nuevos intentos de entrada masiva, obligando a mantener a las fuerzas y cuerpos de seguridad y a las unidades militares en estado de máxima operatividad hasta nueva orden.
Claves de la orden operativa
- Ámbito: Comandancias de la Guardia Civil en Ceuta y Melilla y personal militar de la Comandancia General de Ceuta.
- Medida: Suspensión de la concesión de nuevos descansos, autorizaciones y licencias.
- Excepción: Se mantienen los permisos que ya estaban autorizados formalmente antes de la resolución.
- Vigencia: Carácter transitorio hasta nueva orden.
Rechazo asociativo: «Se limita a exprimir a una plantilla desbordada»
La medida no ha tardado en provocar reacciones entre los representantes de los trabajadores de las fuerzas de seguridad. Aunque las asociaciones profesionales de la Guardia Civil coinciden en la gravedad de la situación en la frontera, han rechazado el método empleado por la Dirección General del cuerpo y el Ministerio del Interior.
Desde los colectivos profesionales denuncian que la orden no aporta un incremento real de efectivos a las ciudades autónomas, sino que «se limita a exprimir la disponibilidad» de unos agentes que ya se encuentran exhaustos. Para las asociaciones, retirar los derechos laborales a dos comandancias completas supone admitir de forma implícita la existencia de un problema grave de seguridad pública.
Por ello, han reclamado que la suspensión de permisos tenga un límite temporal acotado con revisiones cada 15 días, que los agentes no pierdan los días de descanso generados y que las jornadas extraordinarias sean compensadas económicamente de forma adecuada.
Críticas del sindicato policial CEP por la «insuficiencia de medios»
Por su parte, la Confederación Española de Policía (CEP) ha dirigido duras críticas contra la gestión del ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, tildando de «testimonial y ridículo» el refuerzo de personal enviado a las áreas de Extranjería. Según la CEP, el envío de apenas seis funcionarios de la Comisión General de Extranjería resulta completamente insuficiente para gestionar la tramitación de los cientos de expedientes abiertos tras la reciente crisis.
Desde el sindicato policial insisten en la necesidad de abordar una reforma legislativa profunda que contemple un verdadero «blindaje fronterizo» para proteger la integridad de las fronteras de Ceuta y Melilla ante futuros episodios de presión migratoria.














