La ministra de Defensa, Margarita Robles, ha seguido la pauta marcada por el Gobierno central y ha declinado comparecer este martes ante la comisión correspondiente en el Senado, donde estaba citada para explicar las actuaciones de las Fuerzas Armadas durante la crisis migratoria en Ceuta.
A primeras horas de la mañana, Robles remitió una carta al presidente de la comisión, el senador del Partido Popular José Manuel Rey, justificando su inasistencia por motivos de agenda. La decisión ha provocado un rechazo frontal y duras críticas por parte del propio presidente de la mesa, así como de los portavoces de formación política como el PP, Vox y Junts durante el desarrollo de la sesión.
A esta incomparecencia se ha sumado la ausencia total de los senadores del Grupo Socialista, replicando lo ocurrido tanto el lunes con el ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares, como la semana pasada con el titular de Interior, Fernando Grande-Marlaska, quienes tampoco acudieron a sus respectivas citaciones en la Cámara Alta.
Desde La Moncloa se defiende que los miembros del Ejecutivo no están eludiendo el control parlamentario, sino que comparecerán a petición propia en el Congreso de los Diputados. Según sostienen fuentes gubernamentales, este formato en el Congreso permitirá a los titulares de Defensa, Exteriores e Interior —así como a las responsables de Sanidad, Inclusión y Servicios Sociales y Juventud— disponer de mayor margen de tiempo para recopilar e informar con detalle sobre los datos de sus respectivos departamentos.












