La ministra de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones, Elma Saiz, no descarta que las 1.500 nuevas plazas que se habilitarán inicialmente en los cuatro nuevos dispositivos de atención humanitaria en Ceuta puedan llegar a amplificarse hasta albergar a 4.000 personas. Los trabajos para el montaje de estas instalaciones ya han comenzado en la ciudad autónoma.
En declaraciones concedidas a la Cadena SER, la ministra ha confirmado esta posibilidad tras ser preguntada si el complejo podría acoger dicha cifra. «Efectivamente», ha respondido Saiz, quien ha matizado que no pretende «poner un techo», pero asegurando que la infraestructura en desarrollo «puede dar cabida a más plazas» si fuera necesario.
Montaje en cuatro puntos estratégicos y logística alimentaria
Aunque la titular de Migraciones no ha precisado la cifra exacta de migrantes —adultos y menores— que permanecen en Ceuta en este momento, ha destacado que el dispositivo de atención humanitaria está distribuyendo diariamente en torno a 4.000 kits de alimentación.
Las labores de instalación se están ejecutando en cuatro ubicaciones cedidas en la ciudad autónoma:
- Explanada del embolsamiento de Loma Colmenar (espacio cedido por la administración ceutí).
- Instalaciones de la Hípica.
- Antiguo campo de fútbol del cuartel de Caballería.
- Espacio del Guano.
Atención individualizada y fricción institucional
Respecto al criterio de selección para ocupar las nuevas plazas, Saiz ha subrayado que la prioridad será ofrecer una «atención absolutamente individualizada», adaptada a la vulnerabilidad de perfiles específicos como mujeres o madres acompañadas de menores. En estas tareas colaboran entidades del tercer sector como Cruz Roja, Accem y CEAR, además de asociaciones vecinales.
Ante las críticas vecinales por una supuesta ausencia estatal, la ministra ha enfatizado que el Gobierno «no tenía que venir a Ceuta, está en Ceuta de manera permanente», garantizando que la ciudad «ni ha estado ni va a estar nunca sola». No obstante, Saiz ha señalado directamente a la dirección del Partido Popular en Madrid (Génova), sugiriendo que sus directrices al Ejecutivo local dificultan la fluidez institucional entre ambas administraciones.













