El ministro de Transportes, Óscar Puente, ha vuelto a rechazar en el Congreso las peticiones de dimisión por la tragedia de Adamuz y las incidencias en el servicio de Rodalies, y ha defendido la actuación de su departamento al asegurar que no considera haber cometido errores que justifiquen su salida del cargo.
Durante la sesión de control al Gobierno, Puente respondió al diputado del PP José Vicente Marí que, si pensara que su gestión es incorrecta, no esperaría a que le exigieran responsabilidades. “Si creyese que estoy haciendo algo mal, no esperaría que me pidiesen la dimisión. Es la novena vez que me lo piden, pero yo no soy como ustedes”, replicó el ministro. Marí, por su parte, sostuvo que la situación ferroviaria ha provocado que “los españoles huyan del tren” y acusó al Ejecutivo de haber devuelto a España “a los países en vías de desarrollo” en materia de transporte.
El ministro también se enfrentó a las críticas del popular Eduardo Carazo, quien exhibió desde su escaño un cartel con el lema “Puente, dimisión”. En su respuesta, Puente aseguró estar “absolutamente seguro” de que la red ferroviaria ha mejorado durante el actual Gobierno y reprochó al PP que no hubiese planteado preguntas sobre el tren en los últimos nueve meses.
Desde Vox, la portavoz Pepa Millán cuestionó igualmente la gestión del ministerio, a lo que Puente respondió insistiendo en que España cuenta con “uno de los sistemas ferroviarios más seguros del mundo”.
Las críticas también llegaron desde Junts. El diputado Isidre Gavin denunció la situación de Rodalies en Cataluña y el supuesto “abandono” del transporte de mercancías por ferrocarril, y acusó al Ejecutivo de “huir” de sus responsabilidades políticas. El ministro defendió que Cataluña es la comunidad autónoma en la que más invierte su departamento y afirmó que actualmente hay en marcha un centenar de obras en la red de cercanías catalana.
El intercambio de reproches evidenció el clima de tensión política en torno a la gestión del transporte ferroviario, con la oposición reclamando responsabilidades y el Gobierno defendiendo las mejoras en la red y las inversiones en curso.














