El exseleccionador nacional de fútbol aborda en una entrevista para la Fundación Adecco su vivencia personal tras el nacimiento de su hijo mediano, con síndrome de Down, y destaca su implicación con la inclusión social y laboral del colectivo
Vicente del Bosque, exseleccionador español de fútbol y exfutbolista profesional, ha abordado públicamente uno de los aspectos más significativos de su entorno personal: la relación con su hijo Álvaro. El técnico, que guio al combinado nacional a la consecución de la Copa del Mundo y que es padre de tres hijos, ha compartido su testimonio en una entrevista editada por la Fundación Adecco para la iniciativa Diversidad e Inclusión. En ella, el exentrenador repasa los momentos iniciales tras conocer la afección de su hijo mediano, de 27 años y con síndrome de Down —condición que afecta a casi 35.000 personas en España—, reconociendo la dureza del diagnóstico en un primer momento y el proceso de aprendizaje posterior que ha transformado la visión familiar ante las adversidades.
La asimilación del diagnóstico y la evolución personal en el entorno familiar
El nacimiento de Álvaro supuso un punto de inflexión en la dinámica del ex técnico del Real Madrid. Durante la conversación concedida a la entidad, Del Bosque rememoró la angustia con la que la familia recibió la noticia médica en sus comienzos. «Mi hijo Álvaro me cambió la vida. Al principio fue muy duro, lloramos mucho. Me decía por qué me va a tocar a mí y no a otro», reconoció el extécnico.
No obstante, el transcurso de los años aportó una perspectiva distinta sobre la convivencia diaria. «Luego la vida nos ha demostrado que hay que relativizar. A día de hoy puedo decir que Álvaro ha sido una bendición, ya no sabríamos vivir sin él», aseveró. Al analizar aquel periodo inicial con el paso del tiempo, el exseleccionador expresó la tranquilidad que le transmite su hijo en la actualidad: «Ahora, cuando miro atrás, pienso: ‘Qué gilipollas fuimos’. Él nos da tranquilidad. Mi hijo es feliz y contagia felicidad. Es pícaro, pero no sabe qué es la maldad».
Un pilar emocional ante los retos del fútbol profesional
La experiencia familiar con su hijo mediano sirvió de preparación emocional para que el preparador afrontase escenarios de alta exigencia dentro del fútbol profesional, entre los que se incluyeron los encuentros disputados durante el Mundial de Sudáfrica en 2010. En dicho certamen, la figura de Álvaro terminó convirtiéndose en un referente cercano para la plantilla de la Selección Española.
Uno de los episodios más recordados en la trayectoria del técnico tuvo lugar tras la consecución del título mundial en territorio sudafricano, cuando Álvaro acudió a la celebración sobre el césped junto a los futbolistas para levantar el trofeo de campeones del mundo.
- Impacto en la carrera: La convivencia familiar ayudó al exseleccionador a relativizar los problemas propios del ámbito futbolístico.
- Momento destacado: Celebración de la victoria de la Selección Española en el Mundial de Sudáfrica 2010 junto a los jugadores y su hijo.
- Inclusión social: Colaboración directa con la Fundación Down y la Fundación Adecco para impulsar la integración laboral.
Compromiso con la inclusión social y laboral
A raíz de esta vivencia personal, Vicente del Bosque ha mantenido una colaboración constante con diferentes organizaciones benéficas dedicadas a la discapacidad, entre las que figuran la Fundación Down y la propia Fundación Adecco. Su participación en estas iniciativas está orientada a respaldar de manera activa la integración en el ámbito social y laboral de personas con síndrome de Down y otras discapacidades.
«No exagero nada cuando digo que me emociona convivir con personas con discapacidad porque lo paso muy bien en su compañía. Además, siento que tengo una obligación con ellos y siempre que pueda estaré ahí», concluyó el exseleccionador, reafirmando su voluntad de continuar respaldando públicamente estas causas sociales.














