El presidente del Partido Popular (PP), Alberto Núñez Feijóo, ha convocado a todos los barones de su partido para una cumbre que tendrá lugar el 18 de enero en Zaragoza. El objetivo de esta reunión es abordar la reciente controversia sobre el modelo de financiación autonómica diseñado por el Gobierno junto al partido ERC, el cual ha sido considerado un «agravio» por los populares.
Este encuentro se desarrollará pocos días antes del inicio de la campaña electoral para las elecciones aragonesas, programadas para el 8 de febrero. Feijóo hizo el anuncio durante su intervención en la reunión interparlamentaria del PP, que se está llevando a cabo este fin de semana en A Coruña, un evento al que asisten varios líderes del partido.
Según fuentes del PP que han hablado con TVE, Feijóo ha manifestado su indignación al señalar que «no puede ser que un hombre que no quiere ser español nos diga cómo debemos repartir el dinero entre todos los españoles». Este planteamiento pone de relieve la posición firme del PP en cuanto a la unidad de España frente a las reclamaciones catalanas.
El líder del PP también ha subrayado la necesidad de diseñar una «España de después de Sánchez», refiriéndose al actual gobierno. «Los españoles están enfadados. Yo también. Pero también estoy ilusionado. Es momento de refrendar esa ilusión y presentar un plan que convenza a los ciudadanos de que somos la mejor opción para gobernar», ha añadido Feijóo, asegurando que cumplirán cada uno de sus compromisos.
En este contexto, Feijóo ha instado a su equipo a mantener una oposición «sin descanso, sin cuartel y sin permitir que se deje un solo problema de los españoles sin atender». Este enfoque busca reforzar la imagen del PP como una alternativa viable al actual gobierno, justificando la importancia de su reunión del 18 de enero.
Durante el encuentro, el PP también planea solicitar a la vicepresidenta primera y ministra de Hacienda, María Jesús Montero, que ofrezca aclaraciones sobre la métrica y los criterios utilizados en el nuevo modelo de financiación que fue recientemente presentado. Este modelo, que ha suscitado críticas, impone cambios que afectan directamente la financiación autonómica y la percepción de igualdad entre las comunidades autónomas.
El nuevo modelo anunciado incrementa el porcentaje de cesión del IRPF a las comunidades autónomas desde el 50% al 55%, y del IVA desde el 50% al 56,5%, potencialmente generando unos 16.000 millones de euros adicionales para el 2027. Este contexto ha llevado al PP a calificar la propuesta del Gobierno como un «mal modelo» que amenaza con romper la unidad y la solidaridad entre las regiones del país.
La crítica del PP se basa en la creencia de que las medidas recientes sentarían las bases de la desigualdad al dar voz preponderante a líderes como Junqueras y Otegi, que consideran que no representan a todos los españoles. El secretario general del PP, Miguel Tellado, ha afirmado que, de alcanzar el Palacio de la Moncloa, el partido presentará su propio plan de financiación en un año, un sistema que defiende como «justo y solidario» para todo el país.


















