El PSOE y el Gobierno han dejado claro que no contemplan una abstención de sus diputados en la Asamblea de Extremadura que permita a la popular María Guardiola ser investida presidenta sin depender de los votos de Vox.
Fuentes de Ferraz confirmaron a EFE que este escenario no se baraja, a pesar de que el PP ha expresado su preferencia por que socialistas o Vox se abstengan para facilitar la investidura, frente a una eventual coalición con la formación de Santiago Abascal.
«Abstención, en absoluto», afirmó la ministra de Vivienda, Isabel Rodríguez, en los pasillos del Congreso. Rodríguez cuestionó a Guardiola sobre la convocatoria de elecciones «innecesarias», recordando que el PSOE le había ofrecido apoyo para que Extremadura contara con unos presupuestos, y subrayó que la responsabilidad recae «solo y exclusivamente» en el PP y en Guardiola.
En la misma línea, el ministro de Economía y extremeño Carlos Cuerpo señaló que el PP inicialmente apostó por pactar con Vox. «Como decimos en mi tierra, en el pecado llevamos la penitencia», ironizó sobre la sugerencia de una abstención socialista tras complicarse la negociación.
Los socialistas insisten en que son la alternativa a la derecha y no su «muleta», y exigen a Guardiola coherencia tras apostar por un acuerdo con la ultraderecha. Además, recordaron que antes de la convocatoria electoral, tanto en Extremadura como en Aragón, el PSOE había ofrecido negociar los presupuestos, propuesta que el PP rechazó.
Con esta postura, el Gobierno refuerza su rechazo a facilitar con su abstención la investidura de Guardiola, dejando abierta la incógnita sobre cómo se resolverá la formación del Ejecutivo regional en los próximos días.


















