El piloto asturiano, que rodaba en la decimocuarta posición exprimiendo el rendimiento de un AMR26 limitado, impactó contra las protecciones en la curva 3, aunque el resultado de la sesión le permite acceder a la SQ2 y saldrá decimosexto en la carrera Sprint
Fernando Alonso ha vuelto a demostrar que no se resigna ante las adversidades técnicas y que continúa buscando el límite absoluto de su monoplaza, sin importar cuán inalcanzable pueda parecer el objetivo. Durante la celebración de la SQ1 del Gran Premio de Canadá de Fórmula 1, el piloto asturiano se encontraba rozando lo que se podría considerar un auténtico milagro con su Aston Martin, un AMR26 cuyo techo competitivo hasta la fecha apenas alcanzaba la decimonovena posición de la parrilla. Lejos de conformarse con las prestaciones actuales del coche, el bicampeón del mundo completó dos grandes giros cronometrados con el neumático medio inicial que le colocaron provisionalmente en el decimocuarto puesto de la tabla de tiempos.
La magnitud de la actuación del piloto español en el trazado de Montreal se reflejaba de forma nítida en las diferencias respecto a la cabeza de la carrera y a su propio compañero de equipo. Alonso se situó a 1,8 segundos del mejor registro de Andrea Kimi Antonelli, una distancia notablemente inferior a los tres segundos mínimos en los que se había mantenido de manera constante desde el inicio de la presente temporada. Por su parte, Lance Stroll, que compite este fin de semana ante su público en su gran premio de casa, se encontraba ubicado en la decimoctava plaza, a una diferencia de 2,4 segundos respecto a la primera posición.
Sin embargo, cuando restaba apenas un minuto y 42 segundos para la conclusión de la primera manga de la sesión clasificatoria, el avance de Fernando Alonso se vio bruscamente truncado. Al afrontar la curva number 3 del circuito canadiense, el piloto asturiano bloqueó los neumáticos en el momento de la frenada, perdiendo el control del monoplaza e impactando de forma inevitable contra las barreras de protección de la pista. A pesar de que la colisión no se produjo a una velocidad excesivamente alta, el Aston Martin sufrió daños de consideración en la suspensión delantera que le impidieron reemprender la marcha y continuar en la sesión.
«He bloqueado, lo siento chicos», manifestó el propio Fernando Alonso a través de la radio del equipo tras descender del habitáculo por su propio pie y sin haber sufrido daño físico alguno a consecuencia del golpe.
A pesar del percance en el tramo final de la SQ1, el piloto de Aston Martin consiguió asegurar matemáticamente el acceso a la siguiente ronda clasificatoria en la decimocuarta posición. Tras la bandera roja provocada por el accidente y la posterior reanudación de la manga, ninguno de los rivales directos con capacidad para superarle dispuso del tiempo suficiente en el cronómetro para iniciar una nueva vuelta lanzada. Únicamente los monoplazas de Carlos Sainz y Lewis Hamilton lograron cruzar la línea para realizar un intento, dos contendientes que no formaban parte de la batalla directa en la zona baja de la clasificación.
Debido a los desperfectos mecánicos en su monoplaza que le impidieron participar activamente en la SQ2, el puesto definitivo que ocupará Fernando Alonso en la parrilla de salida de la carrera Sprint del Gran Premio de Canadá será la decimosexta plaza. La prueba corta del fin de semana está programada para celebrarse este sábado a las 18:00 horas.
El análisis de los registros de tiempos establecidos tanto por el piloto español como por Lance Stroll evidencia que una parte sustancial de la mejora de rendimiento mostrada en Montreal radica en la predilección histórica de Alonso por esta pista, un escenario donde estuvo muy cerca de alzarse con la victoria durante la temporada de 2023. Asimismo, el resultado parcial cosechado se fundamenta en el elevado nivel de riesgo que el bicampeón mundial es capaz de asumir en su pilotaje, una exigencia extrema en pista a la que muy pocos pilotos del campeonato actual están dispuestos a hacer frente.















