Las mentiras marcan el devenir de la serie diaria de La 1 de TVE en un capítulo donde Cristóbal degrada a Teresa y Alonso plantea el nombramiento de un segundo mayordomo.
La trama de ‘La Promesa’, la producción diaria de época que La 1 de Televisión Española emite entre semana a las 18:35 horas, experimenta un punto de inflexión en su entrega de este viernes, 12 de junio. El melodrama palaciego, protagonizado por Xavi Lock, Arturo García Sancho e Isabel Serrano, aborda en su capítulo 853 la resolución de varios engaños y el aumento de las tensiones tanto en la zona noble como en el área del servicio.
El principal foco de atención se sitúa sobre Jacobo, quien termina por confesar toda la verdad a Martina. El personaje revela que nunca existió una oferta de trabajo en Nueva York, admitiendo que inventó toda la estrategia con el único objetivo de retenerla a su lado. Esta confesión se produce en un contexto de alta sensibilidad en el palacio, donde los secretos familiares y personales comienzan a salir a la luz de manera inevitable.
En el ámbito de la gestión del servicio, el marqués de Luján, Alonso, genera un nuevo conflicto institucional al proponer a Ricardo para el puesto de segundo mayordomo. Esta iniciativa cuenta con la oposición directa de Cristóbal, lo que añade fricción a la estructura de mando de la finca. No es el único movimiento en las dependencias de los trabajadores, ya que Cristóbal propone formalmente a María y a Petra asumir las funciones de amas de llaves. Esta decisión llega después de que, en la emisión del jueves, el propio Cristóbal tomara la determinación drástica de suspender a Teresa de sus funciones como ama de llaves tras descubrir que le había robado una carta. La propia Teresa explica a sus compañeras que ha sido degradada temporalmente, una situación que provoca la indignación del resto del personal.
Por otro lado, la situación médica en el palacio evoluciona tras los indicios de mejoría de Julieta, cuyos signos de despertar fueron detectados en primera instancia por Petra. Adriano, después de distinguir luces y sombras en la estancia, solicita a Ricardo que avise de inmediato al doctor. Mientras tanto, en el plano sentimental, Manuel continúa sufriendo por la proximidad de Ciro hacia Julieta. Previamente, Manuel se había sincerado con ella mientras permanecía durmiente, expresándole su cariño y admitiendo los celos que le provocaba ver a Ciro a su lado. La rivalidad entre ambos se traslada también a los asuntos económicos, ya que Ciro exige de forma perentoria a Manuel que asuma el pago de las facturas que acaban de llegar a causa de las reformas de su palacio.
En las cocinas de La Promesa, el regreso de Lope para apoyar a sus compañeros tras el fallecimiento de Santos sigue alterando la convivencia. Simona y Candela deciden interceder de manera activa para lograr que Vera mantenga una conversación con el cocinero, revirtiendo la actitud de la joven, quien se había escabullido previamente para evitar el encuentro. Sin embargo, Vera se mantiene firme en su postura y le pide formalmente a Lope que regrese a su vida en Madrid y la deje en paz definitivamente.
Finalmente, el orgullo vecinal y las vivencias en la corte centran las conversaciones del servicio. Leocadia se muestra públicamente orgullosa del éxito cosechado por Curro, expresándose como si siempre le hubiera brindado su apoyo. Esta nueva actitud divierte a Curro y a Ángela, quienes no otorgan credibilidad a sus palabras tras regresar de Madrid. En la capital, según explicaron a los habitantes de la finca, las mujeres de la corte intervinieron para que Curro obtuviera su título nobiliario al conocer su historia de amor. Asimismo, el entorno respira con mayor tranquilidad después de que los dolores sufridos por María Fernández, que la hicieron pensar que se encontraba en pleno parto, quedaran en un falso aviso que, no obstante, le ha permitido concienciarse sobre su inminente maternidad, al tiempo que Pía y Ricardo logran recuperar su relación de amistad de forma progresiva.















