Numerosas voces del sector califican de censurable la estrategia del ente público para el torneo de la FIFA, en un contexto de crisis profesional marcado por la irrupción de figuras de internet.
La Corporación de Radio y Televisión Española (RTVE) se encuentra en el centro de una notable controversia sectorial tras presentar de forma oficial su plan de despliegue para el Mundial de la FIFA 2026. A pesar de que el ente público ha anunciado de cara a este torneo —que se desarrolla entre el jueves 11 de junio y el 19 de julio— la puesta en marcha de la mayor cobertura digital de su trayectoria, la selección del personal encargado de liderar los nuevos formatos ha despertado el rechazo explícito de numerosos profesionales de la información.
Las quejas se fundamentan en la decisión corporativa de priorizar la contratación de perfiles procedentes de las redes sociales e internet, cuya principal credencial es su volumen de seguidores, frente a analistas especializados y graduados en periodismo. Esta maniobra ha sido descrita por diversos integrantes del colectivo periodístico como un perjuicio institucional hacia una profesión que ya arrastra una profunda crisis estructural, precisamente acrecentada por la irrupción de creadores de contenido ajenos a los estándares de la comunicación informativa.
Estructura y formatos del nuevo canal ‘EN PLAY’
La apuesta del ente público se articulará en torno a la plataforma RTVE Play, espacio que acogerá la emisión en directo de un partido diario y resúmenes con los aspectos más destacados de cada jornada del campeonato intercontinental. Para canalizar esta oferta, la corporación ha diseñado un canal específico denominado EN PLAY, cuya parrilla contará con tres programas originales dirigidos, según los términos de la propia nota de prensa institucional, a conectar con el público más joven mediante lo que definen como un elenco de primer nivel y una mezcla de tertulia, comedia y cultura pop futbolera en clave de TikTok.
El primero de estos formatos es ‘Comenta, que sales’, espacio concebido de forma específica para abordar las citas de la selección española de fútbol. La mesa de comentaristas estará compuesta por los creadores de contenido Darío Eme Hache, Lucía Borro, Marina Rivers y La Sotanita. El plano estrictamente periodístico de este programa quedará limitado, al menos, a la participación del informador especializado en la disciplina deportiva Javier Nácher.
La segunda propuesta de la cadena pública es CTA, un formato de corte humorístico enfocado en el análisis deportivo que contará con emisiones especiales en directo para realizar el seguimiento de varios de los compromisos internacionales de mayor relevancia dentro del calendario mundialista. Las labores de narración recaerán sobre Albert Bermúdez y su equipo habitual, integrado por los periodistas Anna Palet y Pol Corredoira, además de Edgar Manchado. RTVE ha precisado en su comunicación oficial que a este bloque técnico se sumarán de forma progresiva exfutbolistas y otros cronistas del ámbito deportivo.
La oferta digital del canal EN PLAY se completará con ‘Fútbol de Calle’, un videopodcast concebido para ejercer las funciones de análisis previo a los encuentros principales que retransmitirá la señal lineal de La 1. La conducción de estas previas estará a cargo de Pedro Sáez ‘El ingeniero’, complementado nuevamente por el colectivo de La Sotanita y por Javi Torres.
Malestar y protestas en el colectivo periodístico
La difusión de la identidad de los integrantes de estos espacios ha generado una reacción inmediata y un volumen masivo de reproches dirigidos a la dirección de la televisión pública, con especial repercusión en las plataformas sociales. Diversos analistas y titulados universitarios consideran que la delegación de estas funciones en figuras de internet constituye una decisión impropia para un operador de titularidad estatal financiado con fondos públicos.
Las protestas inciden de forma directa en las dificultades de acceso al mercado laboral que afrontan los profesionales de la información. Periodistas en activo como Nacho Lozano han manifestado públicamente la complejidad extrema que supone consolidar una carrera profesional en España dentro de este sector, lamentando que la decisión de RTVE reste seriedad e institucionalidad a la labor informativa. En términos similares se han expresado estudiantes y licenciados de la disciplina, quienes recuerdan las exigencias formativas de las titulaciones de grado, másteres de especialización en retransmisiones deportivas y cursos de postgrado dedicados al fútbol, exigiendo explicaciones directas al operador público ante lo que definen como una falta de consideración a la capacitación técnica mínima requerida para cubrir un acontecimiento de envergadura internacional.
Las opiniones recabadas en redes sociales como X coinciden en señalar el malestar generalizado ante el empleo de recursos públicos para respaldar proyectos que prescinden de profesionales de la comunicación acreditados, calificando la situación de agravio hacia los contribuyentes y reclamando una vuelta a los criterios de rigor y competencia profesional en la televisión del Estado.















