Madrid .— En una macrooperación policial sin precedentes coincidiendo con el arranque del Mundial de fútbol de México, Canadá y Estados Unidos, la Policía Nacional —en coordinación con Europol e Interpol— ha desmantelado una red masiva de tráfico ilegal de ropa deportiva. El balance de la operación se ha saldado con la incautación de más de 66.000 camisetas falsificadas (un peso aproximado de 16 toneladas) y la detención de 95 personas.
Los arrestos y registros se han llevado a cabo en 15 puntos estratégicos de la geografía española, incluyendo Madrid, Barcelona, Málaga y los municipios alicantinos de Elche y Denia. A los detenidos se les imputan delitos contra la propiedad industrial.
Un plan para inundar el mercado clandestino durante el Mundial 2026
Esta intervención se enmarca dentro de la Plataforma Multidisciplinar Europea contra las Amenazas Criminales (EMPACT), cuyo objetivo es erradicar la proliferación de falsificaciones que aprovechan el tirón de los grandes acontecimientos deportivos.
Las investigaciones comenzaron el pasado mes de abril, cuando los agentes detectaron un «importante» flujo de camisetas falsas con destino a España. Las prendas reproducían las equipaciones de diversas selecciones nacionales y de los clubes de las grandes estrellas del torneo, como Kylian Mbappé o Lamine Yamal.
Impacto económico: Con la venta de este material —con especial demanda de la equipación de la selección española—, las redes criminales pretendían ingresar unos 2 millones de euros en el mercado negro, lo que habría supuesto un perjuicio de hasta 7 millones de euros para las marcas y canales de venta oficiales.
Logística desmantelada y operación abierta
Dada la enorme infraestructura logística de la red, la Policía Nacional tuvo que desplegar un amplio dispositivo para realizar registros simultáneos en:
- Naves industriales y almacenes de distribución.
- Domicilios particulares.
- Puestos de mercadillos locales.
La Oficina de Propiedad Intelectual de la Unión Europea (EUIPO), que ha colaborado estrechamente en el caso, recordó el pasado martes que el negocio de las falsificaciones ocasiona pérdidas de hasta 1.200 millones de euros anuales en sectores clave.
Las autoridades han confirmado que la operación sigue abierta, por lo que no se descartan nuevas detenciones en los próximos días mientras avanza el torneo mundialista.














