El santoral católico celebra hoy, 23 de junio, a Santos mártires de Nicomedia, rasgo breve de martirio fechado hacia el año 303. La Iglesia los recuerda como testigos de la fe en una de las persecuciones más duras de los primeros siglos.
Este martes cae en un momento del año en el que la liturgia invita a contemplar el valor cristiano del testimonio. La memoria de estos mártires ayuda a situar el cristianismo en el contexto histórico de las tensiones del Imperio romano, cuando confesar implicaba riesgo real.
Santos mártires de Nicomedia (303)
Los mártires de Nicomedia se vinculan con la ciudad de Nicomedia y con el tiempo de las persecuciones a comienzos del siglo IV. La fecha tradicional que se ofrece en el santoral es el 303, un año asociado a la presión contra los cristianos en el Imperio.
Su relevancia está en que el recuerdo de estos nombres (y de la comunión de quienes sufrieron) subraya que la fe cristiana no se vivió solo en la intimidad, sino también en circunstancias públicas y decisivas. Precisamente por eso, su memoria permanece unida al sentido del martirio: fidelidad hasta el final.
En la tradición eclesial, estas conmemoraciones alimentan la oración por la fortaleza y mantienen viva la pregunta cristiana de cómo responder cuando la conciencia exige valentía. Más que una simple fecha, el 23 de junio es una oportunidad para volver al testimonio de quienes no renunciaron.
Junto a ellos, la Iglesia continúa enlazando historias de santos posteriores que, desde contextos distintos, también convirtieron su vida en servicio: obispos, presbíteros, vírgenes y mártires.
Otros santos que se celebran el 23 de junio
- San Zenas de Filadelfia (s. IV): obispo o destacado testigo cristiano en Filadelfia durante el siglo IV.
- San Zenón de Filadelfia (s. IV): recuerdo de otro mártir o confesor cristiano vinculado a Filadelfia en el siglo IV.
- Santa Eteldreda de Ely, abadesa (679): abadesa y figura relevante del monacato, fallecida hacia el 679 (Ely).
- San Bilio de Dariórigo, obispo y mártir (c. 914): obispo y mártir con fecha aproximada en torno al 914.
- San Lanfranco de Pavía, obispo (1194): obispo en Pavía, con muerte en 1194.
- San Walhero de Onhaye, presbítero (1197): presbítero en Onhaye, fallecido hacia 1197.
- Beato Lanfranco de Pavía (s. XII): figura beata vinculada a Pavía en el siglo XII.
- Beata María de Oignies (1213): conocida por su vida espiritual en Oignies, con fecha de 1213.
- Beato Pedro Jacobo de Pésaro, presbítero (c. 1496): presbítero en Pésaro, con cronología aproximada hacia 1496.
- Santo Tomás Garnet, presbítero y mártir (1608): presbítero y mártir, fallecido en torno a 1608.
- San José Cafasso, presbítero (1860): presbítero con muerte en 1860.
- Beata María Rafaela Cimati (Santina), virgen (1945): la virgen conocida como “Santina”, fallecida en 1945.
Significado litúrgico
En el calendario cristiano, el recuerdo de los mártires suele marcar un tono de fidelidad y de coherencia cuando la fe se pone a prueba. Por eso, el 23 de junio es una fecha útil para pedir a Dios la fortaleza de quienes han sostenido su testimonio con valentía.
Si hoy rezas, conviene unir la memoria de los mártires de Nicomedia (303) con la intercesión de santos que vivieron el ministerio: obispos como San Lanfranco de Pavía, presbíteros como San Walhero de Onhaye o San José Cafasso, y la entrega de vírgenes como Beata María Rafaela Cimati. Así, el día queda iluminado por un hilo común: servir a Dios y al prójimo con perseverancia.











