El ministro de Asuntos Exteriores de Italia, Antonio Tajani, ha elevado la tensión diplomática entre Madrid y Roma tras cuestionar la gestión del Gobierno español ante la reciente crisis migratoria registrada en Ceuta. En una entrevista concedida al diario Corriere della Sera, el jefe de la diplomacia italiana defendió con firmeza la suspensión temporal del acuerdo Schengen decretada por el Ejecutivo de Giorgia Meloni para los viajeros procedentes de España, instando al Gabinete de Pedro Sánchez a poner el foco en la frontera sur.
«En lugar de preocuparse por nosotros, España debería preocuparse por Marruecos: ahí es donde se originan los problemas», aseveró Tajani. El diplomático italiano justificó los controles en puertos y aeropuertos argumentando motivos de seguridad nacional para impedir el paso a Europa de inmigrantes irregulares y «potenciales terroristas», al tiempo que recordó que Italia mantiene una medida similar con Eslovenia desde hace dos años por razones análogas.
La decisión de Roma de pausar el libre tránsito de personas derivó en una respuesta recíproca por parte de España, que restableció a su vez los controles fronterizos para los desplazamientos procedentes de Italia tras exigir sin éxito el levantamiento previo de las restricciones. Ante la posibilidad de mantener este régimen de control, Tajani señaló que evaluarán la evolución de la situación en Ceuta durante el fin de semana para determinar si las alarmas de seguridad continúan justificadas.
Asimismo, el ministro italiano arremetió contra la política migratoria del Gobierno español, rechazando de plano las regularizaciones masivas:
- Crítica al modelo de regularización: Tajani contrapuso la apuesta por flujos migratorios laborales ordenados frente a las medidas impulsadas por Pedro Sánchez, asegurando que las «amnistías masivas» actúan como un efecto llamada e incentivan la llegada de personas desesperadas o con malas intenciones.
- Coordinación con Berlín: Respecto a las devoluciones de inmigrantes desde Alemania hacia Italia, el ministro descartó un conflicto bilateral con Berlín y confió en que el tratado migratorio europeo termine de fijar el marco de actuación común.










