El dirigente local advierte de que le es indiferente enfrentarse a un expediente o a la expulsión de su formación política si el objetivo es defender la dignidad y la seguridad de los ceutíes.
El escenario político en Ceuta ha dado un giro contundente tras las duras declaraciones de Melchor León, quien ha decidido alzar la voz públicamente para denunciar la grave crisis de seguridad y la parálisis económica que atraviesa la ciudad autónoma. En un mensaje contundente y directo, el representante político ha señalado la inacción institucional ante un clima de incertidumbre que, según sus palabras, afecta la vida cotidiana de las familias y la supervivencia de los negocios locales.
Crisis de seguridad y parálisis económica
León ha calificado la situación actual de «límite», haciendo un llamamiento urgente a restablecer la tranquilidad en las calles para que las familias y los comerciantes puedan desarrollar su vida diaria sin miedo a robos, agresiones o episodios de violencia.
Asimismo, ha puesto sobre la mesa el fuerte impacto económico que sufre la ciudad, cifrando en 28 millones de euros las pérdidas acumuladas, acompañadas por el cierre de establecimientos comerciales y la suspensión de festejos populares.
«Esto no es política, esto es dignidad. Es el derecho básico de cualquier ceutí a vivir en paz en su propia tierra», ha manifestado con firmeza.
Petición expresa de dimisión al delegado del Gobierno
El punto más crítico de sus declaraciones se centra en la gestión de la Delegación del Gobierno. Melchor León ha exigido abiertamente la dimisión del delegado del Gobierno, acusándolo de anteponer sus intereses personales y su trayectoria política al bienestar de la ciudadanía en uno de los momentos más delicados de las últimas décadas.
Según el dirigente, la representación institucional exige dar la cara ante la población en lugar de administrar la gestión autonómica desde la distancia.
Prioridad absoluta a la ciudad por encima del partido
Consciente del impacto que sus palabras pueden generar en el seno de su organización política, León se ha mostrado dispuesto a asumir cualquier medida disciplinaria, incluyendo la apertura de expedientes o la expulsión.
«No voy a dejar de decir lo que pienso por miedo a las consecuencias dentro de mi propio partido. Primero está mi ciudad. Primero está Ceuta», concluyó, reafirmando su compromiso de continuar denunciando la situación hasta que se adopten soluciones efectivas.










