La tensión provocada por la crisis migratoria en Ceuta ha traspasado el ámbito político y ha irrumpido con fuerza en el panorama deportivo. El entrenador de la AD Ceuta, José Juan Romero, irrumpió con contundencia en el programa Espejo Público de Antena 3 para denunciar la situación que atraviesa la ciudad autónoma y criticar el debate mediático entorno a la crisis.
Puntos clave de la intervención de José Juan Romero
- Enfrentamiento en directo en ‘Espejo Público’: El técnico sevillano, que esperaba su turno para ser entrevistado por la presentadora Lorena García, adelantó su intervención tras escuchar una acalorada discusión entre el exdiputado de Vox Víctor Sánchez del Real y el periodista marroquí Toufiq Slimani, quien defendía la «reivindicación histórica» de Marruecos sobre Ceuta y Melilla.
- Rechazo a la justificación de la crisis: Romero calificó de «surrealista» que se le dé voz a posturas que intentan justificar la situación de la ciudad:«Me he quedado en la llamada por respeto hacia ustedes, porque lo que acabo de escuchar y presenciar me parece surrealista… Me parece surrealista que le busquemos justificación a lo que está pasando».
- Denuncia de una «invasión» y abandono institucional: A pesar de definirse como alguien sin ideología política ni interés en «guerras dialécticas», el entrenador reiteró que Ceuta está sufriendo una «invasión en toda regla» y que la ciudadanía vive una realidad «trágica» ante la inacción de las autoridades:«Aquí yo no estoy para estos debates… Ceuta está siendo invadida, ha sido invadida. El ciudadano ceutí está en una situación muy delicada, muy trágica, y aquí nadie hace nada».
- Uso del fútbol como altavoz social: Defendió que el deporte debe utilizar su alcance mediático para denunciar los problemas reales y censuró que se tilde de «racista» o «xenófobo» a quien critica la gestión gubernamental por defender a su ciudad.
- Duras críticas al Gobierno central: Cerró su intervención cargando contra la gestión del Ejecutivo y, en particular, contra las últimas declaraciones de la ministra de Sanidad, considerándolas una «falta de respeto» y un «engaño» a los sanitarios, fuerzas de seguridad y a la población ceutí.













