La Policía Local de Pinos Puente, en Granada, ha intervenido en una vivienda del municipio donde se encontraban 20 perros en condiciones de grave insalubridad. Los animales presentaban deterioro físico y convivían entre residuos, restos de comida y excrementos, una situación que comprometía seriamente su bienestar.
La actuación se produjo gracias a varios avisos ciudadanos que alertaron a los agentes sobre lo que estaba ocurriendo en el inmueble. Según ha explicado la Policía Local, la colaboración de los vecinos resultó fundamental para detectar una situación que podía haber permanecido oculta durante más tiempo.
Tras acceder a la vivienda y comprobar el estado de los animales, los agentes activaron el procedimiento necesario para garantizar su retirada y protección.
Veinte perros puestos a salvo
Los 20 perros fueron recuperados del inmueble y puestos bajo protección para que puedan recibir atención, cuidados y seguimiento después de permanecer en unas condiciones consideradas incompatibles con su bienestar.
La asociación PRODEAN Pro-Derechos del Animal Campo de Gibraltar se ha hecho cargo de colaborar en la recogida y asistencia de los animales.
Desde la Policía Local de Pinos Puente han destacado el esfuerzo realizado por la entidad protectora para atender a todos los perros y proporcionarles los recursos que necesitan después de su rescate.
Una vivienda llena de residuos
Además de la situación de los animales, en el domicilio se habría encontrado una importante acumulación de desperdicios y basura.
Fuentes consultadas por Europa Press señalan que detrás del caso estaría un hombre de alrededor de 60 años considerado en situación de vulnerabilidad y que habría acumulado residuos en el interior de la vivienda.
La intervención pone de relieve que este tipo de situaciones pueden combinar problemas de bienestar animal con circunstancias personales y sociales que también requieren atención por parte de los servicios correspondientes.
La colaboración vecinal permitió descubrir el caso
La Policía Local ha subrayado especialmente el papel desempeñado por los vecinos que dieron la voz de alarma.
Los avisos permitieron que los agentes conocieran la existencia de los animales y las condiciones en las que se encontraban antes de que el deterioro pudiera agravarse.
El cuerpo policial ha puesto en valor la coordinación entre ciudadanía, agentes y organizaciones de protección animal, destacando que la colaboración entre todas las partes puede resultar decisiva para detectar y resolver casos de este tipo.
Los perros se encuentran ahora bajo protección y deberán ser evaluados para determinar su estado de salud y los cuidados necesarios antes de poder avanzar hacia su recuperación.












