El organismo asegura que respeta la libertad de expresión de los profesionales y defiende su gestión frente a las informaciones falsas.
El Instituto Nacional de Gestión Sanitaria (Ingesa) ha desmentido «categóricamente» que desde la Dirección del Área Sanitaria de Ceuta se hayan registrado amenazas, coacciones o intimidaciones hacia los profesionales sanitarios por manifestar sus posturas sobre el estado del servicio asistencial. El pronunciamiento responde a las recientes informaciones vertidas sobre presuntas presiones al personal.
A través de su directiva, la institución remarcó que respeta de forma plena el derecho a la libertad de expresión tanto de la plantilla como de las organizaciones sindicales y los colegios profesionales. Asimismo, se subrayó que el diálogo continuo con la representación de los trabajadores constituye un pilar esencial en el funcionamiento diario de la red sanitaria.
Garantía de libertad de expresión y desmentido de bulos
El presidente de Ingesa, Javier Padilla, fue taxativo al asegurar que ningún trabajador sufrirá consecuencias por mantener contacto con los medios de comunicación o manifestar discrepancias sobre la situación asistencial:
«Puedo garantizar que no habrá represalias contra ningún profesional por hablar con medios de comunicación o expresar públicamente su opinión.»
Padilla calificó de «improcedente e ilegal» cualquier conducta orientada a coaccionar al personal, recordando que los profesionales participan de forma habitual y libre en diversos canales de difusión. Sin embargo, el organismo aclaró que actuará ante la proliferación de bulos o datos falsos. Como muestra, señalaron el caso de una profesional que retiró una afirmación tras ser notificada de que no se correspondía con la realidad, al tiempo que recalcaron la obligación de velar por la privacidad y los derechos de los pacientes frente a la difusión no autorizada de imágenes en las áreas de ingreso.
Reconocimiento al esfuerzo de la plantilla
Finalmente, Ingesa expresó su agradecimiento formal a todo el personal —médicos, personal de enfermería, TCAE, celadores, técnicos, administrativos y servicios de urgencias como el 061, la Atención Primaria y el Hospital Universitario— por el trabajo desempeñado ante la alta presión asistencial que ha registrado la ciudad en las últimas semanas. La entidad confirmó que mantendrá el refuerzo de los dispositivos de atención para garantizar la cobertura sanitaria de la población ceutí.












