- El ministro de Asuntos Exteriores rechaza «tajantemente» las recientes declaraciones de altos cargos marroquíes sobre Ceuta y Melilla.
- Revela contactos directos con Rabat para exigir el retorno de los migrantes irregulares y reforzar el blindaje fronterizo tras los intentos de entrada del 15 de agosto.
MADRID.— El ministro de Asuntos Exteriores, Unión Europea y Cooperación, José Manuel Albares, ha fijado de forma tajante la posición del Ejecutivo español ante las recientes manifestaciones de distintos miembros del Gobierno de Marruecos respecto a la soberanía de las ciudades autónomas. El jefe de la diplomacia española ha garantizado que la soberanía nacional no se somete a negociación alguna: «Ni hablo, ni he hablado, ni se va a hablar nunca de la integridad territorial de España con Marruecos ni con nadie».
Ante las críticas por la gestión diplomática de la crisis fronteriza, el titular de Exteriores ha pedido evitar malentendidos entre las formas institucionales y la contundencia de la respuesta de Madrid, remarcando que no hay que confundir «formas diplomáticas y discreción diplomática con firmeza».
Exigencias directas a Rabat y refuerzo fronterizo
Albares ha confirmado que ha mantenido conversaciones directas con su homólogo marroquí para abordar los últimos acontecimientos acontecidos en el perímetro fronterizo, de forma particular tras el intento de entrada masiva registrado el pasado 15 de agosto. En dichos contactos, la parte española ha trasladado exigencias concretas:
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- Devoluciones: La activación de los mecanismos de retorno para aquellas personas que accedieron a territorio español de manera irregular.
- Prevención y control: El refuerzo inmediato de los despliegues de seguridad marroquíes en la zona limítrofe para evitar que se repitan nuevos episodios de presión sobre la valla.
Reivindicación frente a mandatos anteriores
Durante su intervención, Albares ha defendido contundentemente el compromiso del Gabinete de Pedro Sánchez con ambas plazas norteafricanas, marcando distancias con las administraciones del Partido Popular. «No hay Gobierno en democracia que haya hecho por Ceuta y Melilla tanto como este Gobierno», ha aseverado.
Como muestra del respaldo institucional, el ministro ha subrayado un hito diplomático al recordar que es «el primer ministro de Asuntos Exteriores de la historia de España en viajar oficialmente a Ceuta», una visita oficial que —según ha enfatizado— «no hizo ni el presidente Aznar ni el presidente Rajoy».








