La crisis de la Peste Porcina Africana (PPA) en España continúa su expansión controlada en la fauna silvestre. Según el último informe del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación, se han detectado 21 nuevos positivos en jabalíes, lo que eleva la cifra total a 216 casos y un acumulado de 37 focos declarados desde que se inició el brote el pasado mes de noviembre.
Expansión geográfica y nuevos focos
Aunque la mayoría de los nuevos positivos se han registrado en zonas donde la enfermedad ya tenía presencia, las autoridades han mostrado preocupación por la detección de un ejemplar infectado por primera vez en Sant Just Desvern (comarca del Baix Llobregat).
Con este nuevo hallazgo, ya son ocho los municipios afectados en el cinturón metropolitano y zonas colindantes:
- Cerdanyola del Vallès
- Sant Cugat del Vallès
- Sant Quirze del Vallès
- Terrassa
- Rubí
- Molins de Rei
- Sant Feliu de Llobregat
- Sant Just Desvern (Novedad)
Blindaje de las granjas comerciales
A pesar del goteo constante de casos en jabalíes, el sector ganadero respira con relativa calma. Las inspecciones exhaustivas de los Servicios Veterinarios Oficiales en las explotaciones porcinas de la zona no han detectado, hasta la fecha, ningún cerdo doméstico con síntomas o lesiones compatibles con la PPA.
Para mantener este «muro sanitario», se han analizado 1.708 animales adicionales con resultado negativo, reforzando la vigilancia tanto en ejemplares capturados como en cadáveres hallados en el medio natural.
Medidas de choque: Vallas y control de población
El Gobierno mantiene activas labores «intensas» para frenar la propagación del virus. Las estrategias principales incluyen:
- Búsqueda activa de cadáveres: Para eliminar fuentes de contagio en el monte.
- Reducción de la población: Campañas controladas de abatimiento de jabalíes.
- Aislamiento físico: Instalación de vallados y control de corredores biológicos utilizados por estos animales para evitar que el brote salte a nuevas comarcas.
El Ministerio ha recordado la importancia de la bioseguridad en las granjas y solicita la colaboración ciudadana para avisar a las autoridades ante el hallazgo de cualquier jabalí muerto en el campo.

















