Alicia del Río se ha consolidado como una figura prominente en el activismo por la vivienda y la educación en Madrid. Su participación en las protestas contra el desahucio de Maricarmen, una mujer de 87 años, la ha convertido en una de las caras más visibles del Sindicato de Inquilinas. Del Río, junto a Valeria Racu, ha sido una de las portavoces más reconocidas de la organización.
Lee tambien: Fernando de los Santos: el vicedecano de Derecho y nieto de un exministro de Suárez que ejerce como portavoz en Sol
El activismo de Alicia del Río comenzó en 2011 con su participación en el movimiento 15-M, cuando aún cursaba Bachillerato en Valladolid. Desde entonces, ha trabajado como orientadora de Secundaria, donde ha observado de cerca el impacto negativo de los desahucios y la inestabilidad habitacional en el rendimiento y salud mental de los estudiantes.
Las noticias de Ceuta, cada mañana a las 7:30
Lo más leído, la farmacia de guardia, el tiempo y el estado del Estrecho en tu correo. Gratis.
Menos Lectivas y la huelga educativa
En 2023, Del Río asumió la portavocía de Menos Lectivas, una plataforma que lucha por reducir las horas lectivas, disminuir la burocracia, equiparar salarios y mejorar la atención a la diversidad en la educación pública madrileña. Menos Lectivas es parte del comité que ha convocado una huelga indefinida en la educación pública para exigir mejores condiciones laborales, reducción de ratios de alumnos por aula e inversión en los centros públicos.
Lee tambien: El Rey Juan Carlos I regresa a España para competir en las regatas de Galicia y reencontrarse con su familia
Entre las principales demandas de la huelga se encuentran la recuperación de un máximo de 17 periodos lectivos semanales en Educación Secundaria y Formación Profesional, y de 22 en Primaria, asegurando que el cómputo incluya horas de tutoría, jefatura de departamento y coordinaciones. También se busca combatir la segregación y aumentar la inversión en educación pública.
Impacto del desahucio en la educación
Durante su tiempo como orientadora, Del Río fue testigo de cómo los desahucios afectaban a los estudiantes. En su primer año, una alumna de 3º de ESO sufrió problemas de salud mental tras ser desahuciada, lo que le llevó a suspender casi todas las asignaturas y cambiar de instituto. Esta experiencia reforzó su compromiso con la lucha por la vivienda y la educación.
Del Río ha criticado duramente a los partidos políticos, calificando la situación parlamentaria como un «Congreso secuestrado por rentistas» tras el rechazo de decretos de vivienda. «Con cada burofax, con cada subida de alquiler, se llevan por delante nuestra salud y nuestra vida», declaró tras el fallecimiento de Maricarmen, la mujer desahuciada.
La huelga indefinida en la educación pública, que comenzó este miércoles, es un evento sin precedentes en la Comunidad de Madrid. Las plataformas de la Universidad Complutense y la Universidad Rey Juan Carlos también se han unido a la protesta, que culmina un proceso de movilización docente que se ha prolongado durante varios cursos.
